Romanos 2:4 - La Biblia de Casiodoro de Reina (1569)

Libro de Romanos
Capitulos:

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1 - Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, cualquiera que juzgas; porque en lo mismo que juzgas al otro, te condenas a ti mismo; porque lo mismo haces, tú que juzgas {cf15I a los otros} .

2 - Porque sabemos que el juicio de Dios es según {cf15I la} verdad contra los que hacen tales cosas.

3 - ¿Y piensas esto, oh hombre, que juzgas a los que hacen tales cosas, {cf15I y haces las mismas} , que tú escaparás del juicio de Dios?

4 - ¿O menosprecias las riquezas de su bondad, y paciencia, y longanimidad, ignorando que su bondad te guía al arrepentimiento?

5 - Mas por tu dureza, y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la manifestación del justo juicio de Dios;

6 - el cual pagará a cada uno conforme a sus obras:

7 - A los que perseveraron en bien hacer, gloria y honra e incorrupción, a los que buscan la vida eterna.

8 - Mas a los que son contenciosos, y que no obedecen a la verdad, antes obedecen a la injusticia: enojo e ira.

9 - Tribulación y angustia {cf15I será} sobre toda persona humana que obra lo malo, el judío primeramente y también el griego.

10 - Mas gloria y honra y paz a cualquiera que obra el bien, al judío primeramente y también al griego.

11 - Porque no hay acepción de personas para con Dios.

12 - Porque todos los que sin ley pecaron, sin ley también perecerán; y todos los que en la ley pecaron, por la ley serán juzgados;

13 - porque no los oidores de la ley son justos para con Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados.

14 - Porque los gentiles que no tienen la ley, haciendo naturalmente lo que es de la ley, los tales, aunque no tengan la ley, ellos mismos se son ley,

15 - mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio juntamente sus conciencias, acusándose y también excusándose sus consejos unos con otros,

16 - en el día que juzgará Dios lo encubierto de los hombres, conforme a mi Evangelio, por Jesús el Cristo.

17 - He aquí, tú te llamas por sobrenombre judío; y estás apoyado en la ley, y te glorías en Dios,

18 - y sabes {cf15I su} voluntad y apruebas lo mejor, instruido por la ley;

19 - y confías que eres guía de los ciegos, luz de los que {cf15I están} en tinieblas,

20 - enseñador de los que no saben, maestro de niños, que tienes la forma de la ciencia y de la verdad en la ley.

21 - Tú pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? ¿Tú, que predicas que no se ha de hurtar, hurtas?

22 - ¿Tú, que dices que no se ha de adulterar, adulteras? ¿Tú, que abominas los ídolos, cometes sacrilegio?

23 - ¿Tú, que te jactas de la ley, con rebelión a la ley deshonras a Dios?

24 - Porque el Nombre de Dios es blasfemado por medio de vosotros entre los gentiles, como está escrito.

25 - Porque la circuncisión en verdad aprovecha, si guardares la ley; pero si eres rebelde a la ley, tu circuncisión es hecha prepucio.

26 - De manera que, si el incircunciso guardare las justicias de la ley, ¿no será tenido su prepucio por circuncisión?

27 - Y lo que naturalmente es prepucio, {cf15I pero} guarda perfectamente la ley, te juzgará a ti, que con la letra y con la circuncisión eres rebelde a la ley.

28 - Porque no es judío el que lo es exteriormente; ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne,

29 - sino que es judío el que lo es en lo interior; y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no es por los hombres, sino por Dios.