Jueces 9:25 - La Biblia de las Américas

Libro de Jueces
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1 - Y Abimelec, hijo de Jerobaal, fue a Siquem, a los parientes de su madre, y les habló a ellos y a toda la familia de la casa del padre de su madre, diciendo:

2 - Hablad ahora a oídos de todos los habitantes de Siquem: "¿Qué es mejor para vosotros, que todos los hijos de Jerobaal, setenta hombres, reinen sobre vosotros, o que reine sobre vosotros un solo hombre?" Además, acordaos que yo soy hueso vuestro y carne vuestra.

3 - Y los parientes de su madre hablaron todas estas palabras por él a oídos de todos los habitantes de Siquem; y ellos se inclinaron a seguir a Abimelec, porque dijeron: Es pariente nuestro.

4 - Y le dieron setenta {cf15I piezas} de plata de la casa de Baal-berit, con las cuales Abimelec tomó a sueldo hombres indignos y temerarios que lo siguieron.

5 - Luego fue a la casa de su padre en Ofra y mató a sus hermanos, los hijos de Jerobaal, setenta hombres, sobre una piedra. Pero Jotam, el hijo menor de Jerobaal, se libró porque se escondió.

6 - Y se reunieron todos los habitantes de Siquem y todo Bet-milo, y fueron e hicieron rey a Abimelec, junto a la encina del pilar que había en Siquem.

7 - Cuando se lo informaron a Jotam, fue y se paró en la cumbre del monte Gerizim, y alzando su voz, clamó y les dijo: Escuchadme, habitantes de Siquem, para que os oiga Dios.

8 - Una vez los árboles fueron a ungir un rey sobre ellos, y dijeron al olivo: "Reina sobre nosotros."

9 - Mas el olivo les respondió: "¿He de dejar mi aceite con el cual se honra a Dios y a los hombres, para ir a ondear sobre los árboles?"

10 - Entonces los árboles dijeron a la higuera: "Ven, reina sobre nosotros."

11 - Pero la higuera les respondió: "¿He de dejar mi dulzura y mi buen fruto, para ir a ondear sobre los árboles?"

12 - Después los árboles dijeron a la vid: "Ven tú, reina sobre nosotros."

13 - Pero la vid les respondió: "¿He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los hombres, para ir a ondear sobre los árboles?"

14 - Dijeron entonces todos los árboles a la zarza: "Ven tú, reina sobre nosotros."

15 - Y la zarza dijo a los árboles: "Si en verdad me ungís por rey sobre vosotros, venid y refugiaos a mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y consuma los cedros del Líbano."

16 - Ahora pues, si habéis procedido con verdad e integridad al hacer rey a Abimelec, y si habéis procedido bien con Jerobaal y su casa, y si habéis procedido con él como él merecía

17 - (pues mi padre peleó por vosotros, y arriesgó su vida y os libró de la mano de Madián,

18 - pero vosotros os habéis rebelado hoy contra la casa de mi padre y habéis matado a sus hijos, setenta hombres, sobre una piedra, y habéis hecho rey sobre los habitantes de Siquem a Abimelec, el hijo de su sierva, porque es vuestro pariente);

19 - si habéis, pues, procedido hoy en verdad e integridad {cf15I para} con Jerobaal y su casa, regocijaos en Abimelec, y que él también se regocije en vosotros.

20 - Y si no, salga fuego de Abimelec y consuma a los habitantes de Siquem y de Bet-milo; y salga fuego de los habitantes de Siquem y de Bet-milo y consuma a Abimelec.

21 - Entonces Jotam escapó y huyó, y se fue a Beer y permaneció allí a causa de su hermano Abimelec.

22 - Y reinó Abimelec tres años sobre Israel.

23 - Pero Dios envió un espíritu de discordia entre Abimelec y los habitantes de Siquem; y los habitantes de Siquem procedieron pérfidamente con Abimelec,

24 - para que viniera la violencia hecha a los setenta hijos de Jerobaal, y recayera la sangre de ellos sobre su hermano Abimelec que los mató, y sobre los habitantes de Siquem que fortalecieron las manos de él para matar a sus hermanos.

25 - Y los habitantes de Siquem pusieron emboscadas contra él en las cumbres de los montes y robaban a todos los que pasaban cerca de ellos por el camino; y se lo hicieron saber a Abimelec.

26 - Y Gaal, hijo de Ebed, vino con sus parientes, y pasaron a Siquem; y los habitantes de Siquem pusieron su confianza en él.

27 - Y salieron al campo y vendimiaron sus viñedos, pisaron las uvas e hicieron fiesta; y entrando a la casa de su dios, comieron y bebieron y maldijeron a Abimelec.

28 - Entonces Gaal, hijo de Ebed, dijo: ¿Quién es Abimelec y quién es Siquem para que le sirvamos? ¿No es acaso hijo de Jerobaal, y {cf15I no es} Zebul su oficial? Servid a los hombres de Hamor, padre de Siquem; pero ¿por qué hemos de servirle a él?

29 - ¡Quién pusiera este pueblo en mis manos! Entonces yo quitaría a Abimelec. Diría a Abimelec: Aumenta tu ejército, y sal.

30 - Y cuando Zebul, gobernante de la ciudad, oyó las palabras de Gaal, hijo de Ebed, se encendió en ira.

31 - Y envió encubiertamente mensajeros a Abimelec, diciendo: He aquí que Gaal, hijo de Ebed, y sus parientes han venido a Siquem, y he aquí que están incitando a la ciudad contra ti.

32 - Ahora pues, levántate de noche, tú y el pueblo que está contigo, y pon emboscada en el campo.

33 - Y sucederá en la mañana, en cuanto salga el sol, que te levantarás temprano y arremeterás contra la ciudad; y he aquí, que cuando él y el pueblo que está con él salga contra ti, harás con ellos lo que te venga a mano.

34 - Se levantó, pues, de noche Abimelec, y todo el pueblo que {cf15I estaba} con él, y pusieron emboscada contra Siquem con cuatro compañías.

35 - Y Gaal, hijo de Ebed, salió y se paró a la entrada de la puerta de la ciudad; y Abimelec y el pueblo que {cf15I estaba} con él salieron de la emboscada.

36 - Al ver Gaal a la gente, dijo a Zebul: Mira, viene gente bajando de las cumbres de los montes. Pero Zebul le dijo: Estás viendo la sombra de los montes como {cf15I si fueran} hombres.

37 - Y volvió a hablar Gaal y dijo: He aquí, gente que baja de la parte más alta de la tierra, y una compañía viene por el camino de la encina de los adivinos.

38 - Entonces Zebul le dijo: ¿Dónde está ahora tu jactancia con la cual decías: "¿Quién es Abimelec para que le sirvamos?" ¿No es éste el pueblo que despreciabas? Ahora pues, sal y pelea contra él.

39 - Y salió Gaal delante de los habitantes de Siquem y peleó contra Abimelec.

40 - Abimelec lo persiguió pero Gaal huyó delante de él; y muchos cayeron heridos hasta la entrada de la puerta.

41 - Y Abimelec se quedó en Aruma, pero Zebul expulsó a Gaal y a sus parientes para que no se quedaran en Siquem.

42 - Aconteció al día siguiente que el pueblo salió al campo, y se lo hicieron saber a Abimelec.

43 - Y él tomó a su gente, la dividió en tres compañías y puso emboscada en el campo; cuando miró y vio al pueblo salir de la ciudad, se levantó contra ellos y los mató.

44 - Entonces Abimelec y la compañía que {cf15I estaba} con él se lanzaron con ímpetu y se situaron a la entrada de la puerta de la ciudad, y las otras dos compañías se lanzaron contra todos los que {cf15I estaban} en el campo y los mataron.

45 - Y peleó Abimelec contra la ciudad todo aquel día, capturó la ciudad y mató a la gente que {cf15I había} en ella; entonces arrasó la ciudad y la sembró de sal.

46 - Al oír {cf15I esto} todos los habitantes de la torre de Siquem, se metieron en la fortaleza del templo de El-berit.

47 - Y le dijeron a Abimelec que todos los habitantes de la torre de Siquem estaban reunidos.

48 - Abimelec subió entonces al monte Salmón, él y toda la gente que {cf15I estaba} con él; y tomando Abimelec un hacha en su mano, cortó una rama de los árboles, la levantó y {cf15I la} puso sobre su hombro. Y dijo a la gente que {cf15I estaba} con él: Lo que me habéis visto hacer, apresuraos {cf15I y} haced lo mismo.

49 - Y todo el pueblo cortó también cada uno su rama y siguió a Abimelec, y {cf15I las} pusieron sobre la fortaleza; prendieron fuego a la fortaleza sobre los que estaban {cf15I adentro,} y murieron también todos los de la torre de Siquem, como mil hombres y mujeres.

50 - Después Abimelec fue a Tebes, la sitió y la tomó.

51 - Pero había una torre fortificada en el centro de la ciudad, y todos los hombres y mujeres, todos los habitantes de la ciudad, huyeron allí, se encerraron y subieron al techo de la torre.

52 - Y Abimelec vino a la torre, la atacó y se acercó a la entrada de la torre para prenderle fuego.

53 - Pero una mujer arrojó una muela de molino sobre la cabeza de Abimelec rompiéndole el cráneo.

54 - Entonces él llamó apresuradamente al muchacho que era su escudero, y le dijo: Saca tu espada y mátame, no sea que se diga de mí: "Una mujer lo mató." Y el muchacho lo traspasó, y murió.

55 - Cuando los hombres de Israel vieron que Abimelec había muerto, cada cual partió para su casa.

56 - Así pagó Dios a Abimelec por la maldad que había hecho a su padre al matar a sus setenta hermanos.

57 - Dios también hizo volver sobre sus cabezas toda la maldad de los hombres de Siquem, y vino sobre ellos la maldición de Jotam, hijo de Jerobaal.