Filipenses 1:17 - Biblia de Jerusalén Segunda Edición

Libro de Filipenses
Capitulos:

1234

1 - Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús, a todos los santos en Cristo Jesús, que están en Filipos, con los epíscopos y diáconos.

2 - Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

3 - Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de vosotros,

4 - rogando siempre y en todas mis oraciones con alegría por todos vosotros

5 - a causa de la colaboración que habéis prestado al Evangelio, desde el primer día hasta hoy;

6 - firmemente convencido de que, quien inició en vosotros la buena obra, la irá consumando hasta el Día de Cristo Jesús.

7 - Y es justo que yo sienta así de todos vosotros, pues os llevo en mi corazón, partícipes como sois todos de mi gracia, tanto en mis cadenas como en la defensa y consolidación del Evangelio.

8 - Pues testigo me es Dios de cuánto os quiero a todos vosotros en el corazón de Cristo Jesús.

9 - Y lo que pido en mi oración es que vuestro amor siga creciendo cada vez más en conocimiento perfecto y todo discernimiento,

10 - con que podáis aquilatar los mejor para ser puros y sin tacha para el Día de Cristo,

11 - llenos de los frutos de justicia que vienen por Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.

12 - Quiero que sepáis, hermanos, que lo que me ha sucedido ha contribuido más bien al progreso del Evangelio;

13 - de tal forma que se ha hecho público en todo el Pretorio y entre todos los demás, que me hallo en cadenas por Cristo.

14 - Y la mayor parte de los hermanos, alentados en el Señor por mis cadenas, tienen mayor intrepidez en anunciar sin temor la Palabra.

15 - Es cierto que algunos predican a Cristo por envidia y rivalidad; mas hay también otros que lo hacen con buena intención;

16 - éstos, por amor, conscientes de que yo estoy puesto para defender el Evangelio;

17 - aquéllos, por rivalidad, no con puras intenciones, creyendo que aumentan la tribulación de mis cadenas.

18 - Pero ¿y qué? Al fin y al cabo, hipócrita o sinceramente, Cristo es anunciado, y esto me alegra y seguirá alegrándome.

19 - Pues yo sé que esto servirá para mi salvación gracias a vuestras oraciones y a la ayuda prestada por el Espíritu de Jesucristo,

20 - conforme a lo que aguardo y espero, que en modo alguno seré confundido; antes bien, que con plena seguridad, ahora como siempre, Cristo será glorificado en mi cuerpo, por mi vida o por mi muerte,

21 - pues para mí la vida es Cristo, y la muerte, una ganancia.

22 - Pero si el vivir en la carne significa para mí trabajo fecundo, no sé qué escoger...

23 - Me siento apremiado por las dos partes: por una parte, deseo partir y estar con Cristo, lo cual, ciertamente, es con mucho lo mejor;

24 - mas, por otra parte, quedarme en la carne es más necesario para vosotros.

25 - Y, persuadido de esto, sé que me quedaré y permaneceré con todos vosotros para progreso y gozo de vuestra fe,

26 - a fin de que tengáis por mi causa un nuevo motivo de orgullo en Cristo Jesús cuando yo vuelva a estar entre vosotros.

27 - Lo que importa es que vosotros llevéis una vida digna del Evangelio de Cristo, para que tanto si voy a veros como si estoy ausente, oiga de vosotros que os mantenéis firmes en un mismo espíritu y lucháis acordes por la fe del Evangelio,

28 - sin dejaros intimidar en nada por los adversarios, lo cual es para ellos señal de perdición, y para vosotros de salvación. Todo esto viene de Dios.

29 - Pues a vosotros se os ha concedido la gracia de que por Cristo... no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él,

30 - sosteniendo el mismo combate en que antes me visteis y en el que ahora sabéis que me encuentro.