Juan 20:29 - Biblia de Jerusalén Primera Edición (1976)

Libro de Juan
Capitulos:

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1 - El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro.

2 - Echa a correr y llega donde Simón Pedro y donde el otro discípulo a quien Jesús quería y les dice: «Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto.»

3 - Salieron Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro.

4 - Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro.

5 - Se inclinó y vio las vendas en el suelo; pero no entró.

6 - Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo,

7 - y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte.

8 - Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro; vio y creyó,

9 - pues hasta entonces no habían comprendido que según la Escritura Jesús debía resucitar de entre los muertos.

10 - Los discípulos, entonces, volvieron a casa.

11 - Estaba María junto al sepulcro fuera llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro,

12 - y ve dos ángeles de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies.

13 - Dícenle ellos: «Mujer, ¿por qué lloras?» Ella les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.»

14 - Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.

15 - Le dice Jesús: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré.»

16 - Jesús le dice: «María.» Ella se vuelve y le dice en hebreo: «Rabbuní» - que quiere decir: «Maestro» -.

17 - Dícele Jesús: «No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios.»

18 - Fue María Magdalena y dijo a los discípulos que había visto al Señor y que había dicho estas palabras.

19 - Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros.»

20 - Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor.

21 - Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío.»

22 - Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo.

23 - A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»

24 - Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor.»

25 - Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré.»

26 - Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: «La paz con vosotros.»

27 - Luego dice a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente.»

28 - Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío.»

29 - Dícele Jesús: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído.»

30 - Jesús realizó en presencia de los discípulos otras muchas señales que no están escritas en este libro.

31 - Estas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.