1 Reyes 3:4 - Biblia Dios Habla Hoy Latinoamericana (1996)

Libro de 1 Reyes
Capitulos:

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1 - {cf2super [1]} Salomón estableció parentesco con el faraón, rey de Egipto, pues tomó la hija{cf2super [2]} del faraón y la trajo a la ciudad de David, {cf2super [3]} mientras acababa de edificar su casa, la casa de Jehová y los muros en torno a Jerusalén.

2 - Hasta entonces el pueblo sacrificaba en los lugares altos, {cf2super [4]} porque en aquellos tiempos no había aún casa edificada al nombre de Jehová.

3 - Pero Salomón amó a Jehová, y anduvo en los estatutos de su padre David; solamente sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos. {cf2super [5]}

4 - Iba el rey a Gabón, {cf2super [6]} porque aquel era el lugar alto principal, y sacrificaba allí; mil holocaustos{cf2super [7]} sacrificaba Salomón sobre aquel altar.

5 - En Gabón se le apareció en sueños{cf2super [8]} Jehová a Salomón una noche. Y le dijo Dios: –Pide lo que quieras que yo te dé.

6 - Salomón le respondió: –Tú has tenido gran misericordia con tu siervo David, mi padre, porque él anduvo delante de ti en verdad, en justicia y rectitud de corazón para contigo. Tú le has reservado esta tu gran misericordia, al darle un hijo que se sentara en su trono, como sucede en este día. {cf2super [9]}

7 - Ahora pues, Jehová, Dios mío, tú me has hecho rey a mí, tu siervo, en lugar de David, mi padre. Yo soy joven y no sé cómo entrar ni salir. {cf2super [10]}

8 - Tu siervo está en medio de tu pueblo, el que tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar por su multitud incalculable. {cf2super [11]}

9 - Concede, pues, a tu siervo un corazón que entienda para juzgar a tu pueblo y discernir entre lo bueno y lo malo, pues ¿quién podrá gobernar a este pueblo tuyo tan grande?{cf2super [12]}

10 - Al Señor le agradó que Salomón pidiera esto.

11 - y le dijo Dios: –Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oír juicio,

12 - voy a obrar conforme a tus palabras: Te he dado un corazón sabio y entendido, {cf2super [13]} tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú. {cf2super [14]}

13 - También te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días.

14 - y si andas en mis caminos, guardando mis preceptos y mis mandamientos, como anduvo tu padre David, yo alargaré tus días.

15 - Cuando Salomón despertó, comprendió que era sueño. Luego fue a Jerusalén y se presentó delante del Arca del pacto de Jehová, sacrificó holocaustos{cf2super [15]} y ofreció sacrificios de paz. {cf2super [16]} También ofreció un banquete a todos sus siervos.

16 - En aquel tiempo vinieron al rey dos mujeres rameras{cf2super [17]} y se presentaron ante él.

17 - Una de ellas dijo: –¡Ah, señor mío! yo y esta mujer habitábamos en una misma casa, yo di a luz estando con ella en la casa.

18 - Aconteció que al tercer día de dar yo a luz, esta dio a luz también, y habitábamos nosotras juntas; ningún extraño estaba en la casa, fuera de nosotras dos.

19 - Una noche el hijo de esta mujer murió, porque ella se acostó sobre él.

20 - Ella se levantó a medianoche y quitó a mi hijo de mi lado, mientras yo, tu sierva, estaba durmiendo; lo puso a su lado y colocó al lado mío a su hijo muerto.

21 - Cuando me levanté de madrugada para dar el pecho a mi hijo, encontré que estaba muerto; pero lo observé por la mañana y vi que no era mi hijo, el que yo había dado a luz.

22 - Entonces la otra mujer dijo: –No; mi hijo es el que vive y tu hijo es el que ha muerto. –No; tu hijo es el muerto, y mi hijo es el que vive –volvió a decir la otra. Así discutían delante del rey.

23 - El rey entonces dijo: "Esta afirma: "Mi hijo es el que vive y tu hijo es el que ha muerto"; la otra dice: "No, el tuyo es el muerto y mi hijo es el que vive"".

24 - y añadió el rey: –Traedme una espada. y trajeron al rey una espada.

25 - En seguida el rey dijo: –Partid en dos al niño vivo, y dad la mitad a la una y la otra mitad a la otra.

26 - Entonces la mujer de quien era el hijo vivo habló al rey (porque sus entrañas se le conmovieron por su hijo), y le dijo: –¡Ah, señor mío! dad a esta el niño vivo, y no lo matéis. –Ni a mí ni a ti; partidlo –dijo la otra.

27 - Entonces el rey respondió: –Entregad a aquella{cf2super [18]} el niño vivo, y no lo matéis; ella es su madre.

28 - Todo Israel oyó aquel juicio que había pronunciado el rey, y temieron al rey, pues vieron que Dios le había dado sabiduría para juzgar. {cf2super [19]}