Apocalipsis 21:25 - Dios Habla Hoy en Castellano Peninsular (2002)

Libro de Apocalipsis
Capitulos:

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1 - Vi después un cielo nuevo y una tierra nueva;{cf2super [a]} el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir,{cf2super [b]} y también el mar.{cf2super [c]}par par par { VII. LA NUEVA JERUSALÉN {cf2super [d]}}

2 - Vi la ciudad santa,{cf2super [e]} la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo,{cf2super [f]} de la presencia de Dios. Estaba dispuesta como una novia que se adorna para su prometido.{cf2super [g]}

3 - Y oí una fuerte voz que venía del trono y decía: {f0 u8220?}Dios habita aquí con los hombres.{cf2super [h]} Vivirá con ellos, ellos serán su pueblo{cf2super [i]} y Dios mismo estará con ellos como su Dios.{cf2super [j]}

4 - Secará todas las lágrimas de ellos,{cf2super [k]} y ya no habrá muerte,{cf2super [l]} ni llanto, ni lamento, ni dolor,{cf2super [m]} porque todo lo que antes existía ha dejado de existir.{f0 u8221?

5 - El que estaba sentado en el trono dijo: {f0 u8220?}Yo hago nuevas todas las cosas.{f0 u8221?} Y también dijo: {f0 u8220?}Escribe, porque estas palabras son verdaderas y dignas de confianza.{f0 u8221?

6 - Después me dijo: {f0 u8220?}Ya está hecho. Yo soy el alfa y la omega, el principio y el fin.{cf2super [n]} Al que tenga sed le daré a beber gratis del manantial del agua de la vida.{cf2super [ñ]}

7 - El vencedor{cf2super [o]} recibirá todo esto como herencia: yo seré su Dios y él será mi hijo.{cf2super [p]}

8 - Pero en cuanto a los cobardes, los incrédulos, los odiosos, los asesinos, los que cometen inmoralidades sexuales, los que practican la brujería, los que adoran ídolos, y todos los mentirosos,{cf2super [q]} les tocará en suerte ir al lago de azufre ardiendo, que es la muerte segunda.{f0 u8221?}{cf2super [r]}par par {i La nueva Jerusalén}

9 - Vino uno de los siete ángeles que tenían las siete copas{cf2super [s]} llenas de las siete últimas calamidades, y me dijo: {f0 u8220?}Ven, que te voy a enseñar a la novia, la esposa del Cordero.{f0 u8221?}{cf2super [t]}

10 - En la visión que me hizo ver el Espíritu,{cf2super [u]} el ángel me llevó a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén,{cf2super [v]} que bajaba del cielo, de la presencia de Dios.

11 - La ciudad brillaba con el resplandor de Dios;{cf2super [w]} su brillo parecía el de una piedra preciosa, el de una piedra de jaspe, transparente como el cristal.

12 - A su alrededor se alzaba una muralla grande y alta, con doce puertas. En cada una de las puertas había un ángel, y en ellas estaban escritos los nombres de las doce tribus de Israel.

13 - Tres puertas daban al este, tres al norte, tres al sur y tres al oeste.{cf2super [x]}

14 - La muralla de la ciudad tenía por cimientos doce piedras, en las que estaban escritos los nombres de los doce apóstoles{cf2super [y]} del Cordero.

15 - El ángel que hablaba conmigo llevaba una vara de oro para medir la ciudad, sus puertas y su muralla.{cf2super [z]}

16 - La ciudad era cuadrada: su largo igual a su ancho. El ángel midió con su vara la ciudad: medía dos mil doscientos kilómetros; su largo, su alto y su ancho eran iguales.{cf2super [a]}

17 - Luego midió la muralla: medía sesenta y cinco metros,{cf2super [b]} según las medidas humanas usadas por el ángel.

18 - La muralla estaba construida con piedra de jaspe,{cf2super [c]} y la ciudad era de oro puro, como vidrio pulido.

19 - Las piedras que cimentaban la muralla estaban adornadas con toda clase de piedras preciosas: la primera con jaspe, la segunda con zafiro, la tercera con ágata, la cuarta con esmeralda,

20 - la quinta con ónice, la sexta con cornalina, la séptima con crisólito, la octava con berilo, la novena con topacio, la décima con crisoprasa, la undécima con jacinto y la duodécima con amatista.{cf2super [d]}

21 - Las doce puertas eran doce perlas: cada puerta estaba hecha de una sola perla. Y la plaza de la ciudad era de oro puro, como vidrio transparente.

22 - No vi ningún santuario en la ciudad, porque el Señor Dios todopoderoso y el Cordero son su santuario.{cf2super [e]}

23 - La ciudad no necesita sol ni luna que la alumbren, porque la alumbra el resplandor de Dios,{cf2super [f]} y su lámpara es el Cordero.{cf2super [g]}

24 - Las naciones andarán a la luz de la ciudad, y los reyes del mundo le entregarán sus riquezas.{cf2super [h]}

25 - Sus puertas no se cerrarán de día, y en ella no habrá noche.{cf2super [i]}

26 - Le entregarán las riquezas y el esplendor de las naciones,

27 - pero nunca entrará nada impuro{cf2super [j]} ni nadie odioso o engañador. Solamente entrarán los que tienen su nombre escrito en el libro de la vida{cf2super [k]} del Cordero.