2 Cronicas 20 - Dios Habla Hoy en Castellano Peninsular (2002)

Libro de 2 Cronicas
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1 - par {i Victoria sobre Moab y Amón{cf2super [a]}}par Algún tiempo después, los moabitas y los amonitas, aliados con los meunitas,{cf2super [b]} atacaron a Josafat;

2 - entonces fueron algunos a decirle: {f0 u8220?}¡De Edom,{cf2super [c]} del otro lado del Mar Muerto, viene un gran ejército contra ti! ¡Ya están en Hasesón-tamar!{f0 u8221?} (Hasesón-tamar es lo mismo que En-gadi.)

3 - Josafat sintió miedo, y decidió acudir al Señor. Así que anunció un ayuno en todo Judá,

4 - y la gente de Judá se reunió para pedir ayuda al Señor. De todas las ciudades de Judá llegó gente.

5 - Josafat se puso en pie en medio del pueblo de Judá que se había reunido en Jerusalén frente al atrio nuevo del templo del Señor,

6 - y exclamó: {f0 u8220?}Señor, Dios de nuestros antepasados, ¡tú eres el Dios del cielo, tú gobiernas a todas las naciones! ¡En tus manos están la fuerza y el poder: nadie puede oponerte resistencia!{cf2super [d]}

7 - Dios nuestro, tú arrojaste de la presencia de tu pueblo Israel a los habitantes de este territorio, y se lo diste para siempre a los descendientes de Abraham, tu amigo.{cf2super [e]}

8 - Después de haberse establecido aquí, construyeron un templo para ti y dijeron:

9 - {f0 u8216?}Si nos viene algún mal como castigo, sea la guerra, la peste o el hambre, nos presentaremos delante de este templo, porque tú estás en este templo, y en nuestras angustias te pediremos ayuda, y tú nos escucharás y nos salvarás.{f0 u8217?}

10 - Pues ahora, aquí están los amonitas, los moabitas y los de la montaña de Seír, en cuyos territorios no quisiste que entraran los israelitas cuando venían de Egipto,{cf2super [f]} sino que se apartaron de ellos y no los destruyeron.

11 - En pago de eso, ahora nos atacan para arrojarnos de tu propiedad, de la tierra que nos diste en propiedad.

12 - Dios nuestro, ¿no vas a castigarlos? Pues nosotros no tenemos fuerza suficiente para hacer frente a ese gran ejército que nos ataca. ¡No sabemos qué hacer; por eso tenemos los ojos puestos en ti!{f0 u8221?

13 - Todo Judá estaba de pie delante del Señor, incluyendo a las mujeres y a sus hijos, aun los niños más pequeños.

14 - Y estando todo el pueblo reunido, Jahaziel, hijo de Zacarías y nieto de Benaías, que era hijo de Jeiel y nieto de Matanías, un levita descendiente de Asaf, fue poseído por el espíritu del Señor

15 - y dijo: {f0 u8220?}Poned atención, habitantes de Judá y de Jerusalén, y tú, rey Josafat. El Señor os dice: {f0 u8216?}No tengáis miedo ni os asustéis ante ese gran ejército, porque esta guerra no es vuestra, sino de Dios.

16 - Bajad mañana a atacarlos. Ellos subirán por la cuesta de Sis, y vosotros los encontraréis al extremo del arroyo que está frente al desierto de Jeruel.

17 - No sois vosotros quienes vais a librar esta batalla. Tomad posiciones, estaos quietos y veréis cómo el Señor os librará. ¡Habitantes de Jerusalén y de todo Judá, no tengáis miedo ni os asustéis; marchad mañana contra ellos, porque el Señor está con vosotros!{f0 u8217?} {f0 u8221?}{cf2super [g]}

18 - Entonces Josafat se arrodilló y se inclinó hasta tocar el suelo con la frente, y los habitantes de Judá y Jerusalén se postraron ante el Señor para adorarlo.

19 - Y los levitas descendientes de Quéhat y los descendientes de Coré empezaron a alabar en voz muy alta al Señor, Dios de Israel.

20 - A la mañana siguiente se levantaron temprano para ponerse en camino hacia el desierto de Tecoa. Y en el momento de salir, Josafat se puso en pie para decirles: {f0 u8220?}Escuchadme, habitantes de Jerusalén y de Judá: confiad en el Señor vuestro Dios, y os sentiréis seguros; confiad en vuestros profetas y todo os saldrá bien.{f0 u8221?}{cf2super [h]}

21 - Después de consultar con el pueblo, nombró algunos cantores para que, vestidos con ropas sagradas y marchando al frente de las tropas, alabaran al Señor con el himno: {f0 u8220?}Dad gracias al Señor, porque su amor es eterno.{f0 u8221?}{cf2super [i]}

22 - Luego, en el momento en que empezaron a cantar con alegría himnos de alabanza, el Señor creó confusión{cf2super [j]} entre los amonitas, los moabitas y los de la montaña de Seír, que venían a atacar a Judá, y fueron derrotados.

23 - Pues los amonitas y los moabitas atacaron a los de la montaña de Seír y los destruyeron por completo; y cuando acabaron con ellos, se destruyeron unos a otros.{cf2super [k]}

24 - Cuando los hombres de Judá llegaron al sitio desde donde se ve el desierto, y miraron hacia el ejército enemigo, solo vieron cadáveres tendidos en el suelo. ¡Nadie había logrado escapar!

25 - Entonces acudieron Josafat y su gente a recoger lo que habían dejado los enemigos, y encontraron gran cantidad de ganado, armas, vestidos{cf2super [l]} y objetos valiosos, y se apoderaron de todo. Había tantas cosas, que no podían llevárselas. Era tal la cantidad, que estuvieron tres días recogiendo cosas.

26 - El cuarto día se reunieron en el valle de Beracá,{cf2super [m]} y allí bendijeron al Señor. Por eso llamaron a aquel lugar el valle de Beracá, nombre que lleva hasta hoy.

27 - Después todos los hombres de Judá y Jerusalén, con Josafat al frente, regresaron a Jerusalén muy contentos, porque el Señor les había dado un motivo de alegría a costa de sus enemigos.

28 - Cuando llegaron a Jerusalén, fueron al templo del Señor al son de salterios, cítaras y trompetas.

29 - Al saber que el Señor había luchado contra los enemigos de Israel, todas las naciones se llenaron de miedo a Dios.

30 - Y así el reinado de Josafat siguió tranquilo, porque Dios le concedió paz con los países vecinos.par par {i Resumen del reinado de Josafat}

31 - Josafat reinó, pues, sobre Judá. Tenía treinta y cinco años cuando comenzó a reinar, y veinticinco años reinó en Jerusalén. Su madre se llamaba Azubá, y era hija de Silhí.

32 - Josafat se condujo con rectitud, como Asá, su padre. Sus hechos fueron rectos a los ojos del Señor.

33 - Sin embargo, los santuarios en lugares altos no fueron quitados, pues el pueblo todavía no estaba firme en su propósito de seguir al Dios de sus antepasados.

34 - El resto de su historia, desde el comienzo hasta el fin, está escrito en las crónicas de Jehú, hijo de Hananí, y está incluido en el libro de los reyes de Israel.

35 - Más tarde, Josafat, rey de Judá, se alió con Ocozías, rey de Israel, que se comportaba perversamente.

36 - Se hizo su socio para construir barcos para ir a Tarsis, y los construyeron en Esión-guéber.

37 - Entonces Eliézer de Maresá, hijo de Dodavahu, pronunció contra Josafat esta profecía: {f0 u8220?}El Señor va a hacer pedazos lo que tú has hecho, por haberte asociado con Ocozías.{f0 u8221?} Y, en efecto, los barcos se hicieron pedazos y ya no pudieron ir a Tarsis.