Mateo 22:18 - La Biblia Textual

Libro de Mateo
Capitulos:

12345678910111213141516171819202122232425262728

1 - Jesús tomó nuevamente la palabra, y les habló en parábolas, diciendo:

2 - El reino de los cielos fue hecho semejante a cierto rey que hizo la fiesta de bodas para su hijo.

3 - Y envió a sus siervos para llamar a los que habían sido invitados a la fiesta de bodas, y no querían venir.

4 - Volvió a enviar a otros siervos, diciendo: Decid a los que han sido invitados: He aquí, he preparado mi banquete, se han sacrificado mis novillos y las reses cebadas, y todo está dispuesto: venid a la fiesta de bodas.

5 - Pero ellos, haciendo caso omiso, se fueron, el uno a su campo, el otro a su negocio,

6 - y los demás, echando mano a sus siervos, los afrentaron y los mataron.

7 - Entonces el rey se enfureció, y enviando sus ejércitos destruyó a aquellos homicidas y prendió fuego a su ciudad.

8 - Después dijo a sus siervos: La boda a la verdad está preparada, pero los invitados no eran dignos.

9 - Id pues a las encrucijadas de los caminos, y llamad a la fiesta de bodas a cuantos halléis.

10 - Y saliendo aquellos siervos a los caminos, reunieron a todos los que hallaron, tanto malos como buenos, y el salón de bodas se llenó de invitados.

11 - Pero cuando el rey entró a ver a los invitados, vio allí a un hombre no vestido con traje de boda.

12 - Y le dice: Amigo, ¿cómo entraste aquí sin traje de boda? Pero él enmudeció.

13 - Entonces el rey dijo a los sirvientes: Atadlo de pies y manos y echadlo a la oscuridad de afuera, allí será el llanto y el crujido de los dientes;

14 - porque muchos son llamados, pero pocos escogidos.

15 - Entonces los fariseos salieron y deliberaron cómo enredarlo en alguna palabra.

16 - Y le enviaron a los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres veraz, y con verdad enseñas el camino de Dios, y no te cuidas de nadie, pues no miras la apariencia de los hombres.

17 - Dinos pues, ¿qué te parece? ¿Es lícito dar tributo a César, o no?

18 - Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas?

19 - Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario.

20 - Les dice: ¿De quién es la imagen y la inscripción?

21 - Dicen: De César. Entonces les dice: Dad pues a César lo de César, y a Dios lo de Dios.

22 - Al oír esto se maravillaron, y dejándolo, se fueron.

23 - En aquel día se le acercaron unos saduceos (que dicen que no hay resurrección), y le preguntaron,

24 - diciendo: Maestro, Moisés dijo: Si alguno muere sin tener hijos, su hermano se casará con la mujer de él, y levantará descendencia a su hermano.

25 - Ahora bien, había entre nosotros siete hermanos, y el primero murió después de casarse, y no teniendo descendencia, dejó su mujer a su hermano.

26 - De la misma manera, también el segundo, y el tercero, así hasta los siete;

27 - al final de todos, murió la mujer.

28 - En la resurrección, pues, ¿de cuál de los siete será mujer? Porque todos la tuvieron.

29 - Entonces, respondiendo Jesús, les dijo: Estáis errando, al ignorar las Escrituras y el poder de Dios;

30 - porque en la resurrección, no se casan ni se dan en casamiento, sino que son como los ángeles en el cielo.

31 - Pero acerca de la resurrección de los muertos, ¿no leísteis lo dicho por Dios a vosotros, cuando dice:

32 - Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? No es Dios de muertos, sino de vivos.

33 - Y las multitudes, oyéndolo, se maravillaban de su doctrina.

34 - Cuando los fariseos entonces oyeron que había hecho callar a los saduceos, se reunieron de común acuerdo.

35 - Y uno de ellos, experto en la Ley, preguntó para tentarlo:

36 - Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la Ley?

37 - Le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.

38 - Éste es el primer y gran mandamiento,

39 - y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

40 - De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas.

41 - Y habiéndose reunido los fariseos, Jesús les preguntó,

42 - diciendo: ¿Qué pensáis del Mesías? ¿De quién es hijo? Le dicen: De David.

43 - Les dice: ¿Pues cómo David en el Espíritu lo llama Señor, diciendo:

44 - Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies?

45 - Pues si David lo llama Señor, ¿cómo es su Hijo?

46 - Y nadie le podía responder palabra, ni desde aquel día se atrevió ninguno a preguntarle más.