Juan 8:35 - La Biblia Textual

Libro de Juan
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12 - De nuevo, pues, les habló Jesús, diciendo: Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

13 - Le dijeron, pues, los fariseos: Tú das testimonio acerca de ti mismo; tu testimonio no es verdadero.

14 - Respondió Jesús y les dijo: Aunque Yo dé testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde vine y a dónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo o a dónde voy.

15 - Vosotros juzgáis según la carne; Yo no juzgo a nadie.

16 - Y así Yo juzgara, mi juicio es verdadero; porque no estoy solo, sino Yo y el Padre que me envió.

17 - Y en vuestra misma Ley está escrito que el testimonio de dos hombres es veraz.

18 - Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mí.

19 - Entonces le decían: ¿Dónde está tu padre? Jesús respondió: Ni me conocéis a mí ni a mi Padre; si me conocierais a mí, también conoceríais a mi Padre.

20 - Estas palabras habló en la tesorería, mientras enseñaba en el Templo, y nadie lo prendió, porque aún no había llegado su hora.

21 - Por tanto les dijo de nuevo: Yo me voy, y me buscaréis, y en vuestro pecado moriréis. Adonde Yo voy, vosotros no podéis ir.

22 - Decían entonces los judíos: ¿Acaso se matará, pues dice: A donde Yo voy, vosotros no podéis ir?

23 - Y les decía: Vosotros sois de abajo, Yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, Yo no soy de este mundo.

24 - Por eso os he dicho que en vuestros pecados moriréis. Si no creéis que Yo soy, en vuestros pecados moriréis.

25 - Pero ellos le decían: Tú, ¿quién eres? Jesús les dijo: Lo mismo que os vengo diciendo desde el principio.

26 - Muchas cosas tengo que decir y juzgar acerca de vosotros, pero el que me envió es veraz; y lo que Yo he oído de Él, esto hablo en el mundo.

27 - (No comprendieron que les hablaba del Padre.)

28 - Entonces Jesús dijo: Cuando levantéis al Hijo del Hombre, entonces comprenderéis que Yo soy, y que nada hago de mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, esto hablo.

29 - Y el que me envió está conmigo. No me dejó solo, porque Yo hago siempre lo que le agrada.

30 - Hablando estas cosas, muchos creyeron en Él.

31 - Decía entonces Jesús a los judíos que le habían creído: Si vosotros permanecéis en mi palabra, sois verdaderamente mis discípulos;

32 - y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

33 - Le respondieron: Descendencia de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?

34 - Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo el que practica el pecado es esclavo del pecado.

35 - Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo queda para siempre.

36 - Así que, si el Hijo os liberta, seréis verdaderamente libres.

37 - Sé que sois descendencia de Abraham, pero procuráis matarme porque mi palabra no tiene cabida en vosotros.

38 - Yo hablo lo que he visto en la presencia del Padre, y vosotros hacéis también lo que oísteis del padre.

39 - Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dice: Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais.

40 - Pero ahora procuráis matarme, a un hombre que os ha hablado la verdad, la cual oyó de parte de Dios. No hizo esto Abraham.

41 - Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Le dijeron: Nosotros no hemos nacido de fornicación. Un solo padre tenemos: Dios.

42 - Jesús les dijo: Si Dios fuera vuestro padre, ciertamente me amaríais, porque Yo procedo y he venido de Dios. No he venido de mí mismo, sino del que me envió.

43 - ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis oír mi palabra.

44 - Vosotros sois de vuestro padre, del diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer; él era homicida desde un principio y no se mantuvo en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de lo suyo habla, pues es mentiroso y padre de ella.

45 - Pero a mí, que digo la verdad, no me creéis.

46 - ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Si digo verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?

47 - El que es de Dios, oye las palabras de Dios, por esto no oís vosotros, porque no sois de Dios.

48 - Respondieron los judíos, y le dijeron: ¿No decimos bien nosotros que tú eres samaritano y tienes demonio?

49 - Jesús respondió: Yo no tengo demonio, sino que honro a mi Padre y vosotros me deshonráis.

50 - Pero Yo no busco mi gloria; hay quien la busca y juzga.

51 - De cierto, de cierto os digo: Si alguno guarda mi palabra, de ningún modo verá muerte eterna.

52 - Los judíos entonces le dijeron: Ahora sabemos que tienes demonio. Abraham murió, también los profetas; y Tú dices: Si alguno guarda mi palabra, de ningún modo verá muerte eterna.

53 - ¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? ¡También los profetas murieron! ¿Quién te haces a ti mismo?

54 - Jesús respondió: Si Yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es. Es mi Padre el que me glorifica, el mismo que vosotros decís: Es nuestro Dios.

55 - Y no lo habéis conocido, pero Yo lo conozco. Y si dijera que no lo conozco, sería semejante a vosotros, mentiroso; pero Yo lo conozco, y guardo su palabra.

56 - Abraham vuestro padre se regocijó de que vería mi día, y lo vio y se alegró.

57 - Entonces le dijeron los judíos: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?

58 - Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham llegara a ser, Yo Soy.

59 - Tomaron entonces piedras para arrojárselas, pero Jesús se ocultó y salió del Templo.