Santiago 1:26 - La Biblia Latinoamericana

Libro de Santiago
Capitulos:

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1 - Santiago, servidor de Dios y de Cristo Jesús el Señor, saluda a las doce tribus dispersas en medio de las naciones.

2 - Hermanos, considérense afortunados cuando les toca soportar toda clase de pruebas.

3 - Esta puesta a prueba de la fe desarrolla la capacidad de soportar,

4 - y la capacidad de soportar debe llegar a ser perfecta, si queremos ser perfectos, completos, sin que nos falte nada.

5 - Si alguno de ustedes ve que le falta sabiduría, que se la pida a Dios, pues da con agrado a todos sin hacerse rogar. El se la dará.

6 - Pero hay que pedir con fe, sin vacilar, porque el que vacila se parece a las olas del mar que están a merced del viento.

7 - Esa gente no puede esperar nada del Señor,

8 - son personas divididas y toda su existencia será inestable.

9 - El hermano de condición humilde debe alegrarse cuando su situación mejora,

10 - y el rico, cuando se ve rebajado; porque pasará como la flor del campo.

11 - Se levanta el sol y empieza el calor, seca la hierba y marchita la flor, y pierde toda su gracia. Así también el rico verá decaer sus negocios.

12 - Feliz el hombre que soporta pacientemente la prueba, porque, después de probado, recibirá la corona de vida que el Señor prometió a los que lo aman.

13 - Que nadie diga en el momento de la prueba: "Dios me quiere echar abajo." Porque Dios está a salvo de todo mal y tampoco quiere echar abajo a ninguno.

14 - Cada uno es tentado por su propia codicia, que lo arrastra y lo seduce;

15 - la codicia concibe y da a luz el pecado; el pecado crece y, al final, engendra la muerte.

16 - Hermanos muy queridos, no se equivoquen:

17 - son las cosas buenas y los dones perfectos los que proceden de lo alto y descienden del Padre que es luz; allí no retornan las noches ni pasan las sombras.

18 - Muy libremente nos dio vida y nos hizo hijos suyos mediante la palabra de la verdad, para que fuéramos la flor de su creación.

19 - Hermanos muy queridos, sean prontos para escuchar, pero lentos para hablar y enojarse,

20 - pues la ira del hombre no realiza la justicia de Dios.

21 - Por eso, rechacen la impureza y los excesos del mal y reciban con sencillez la palabra sembrada en ustedes, que tiene poder para salvarlos.

22 - Pongan por obra lo que dice la Palabra y no se conformen con oírla, pues se engañarían a sí mismos.

23 - El que escucha la palabra y no la practica es como aquel hombre que se miraba en el espejo,

24 - pero apenas se miraba, se iba y se olvidaba de cómo era.

25 - Todo lo contrario el que fija su atención en la Ley perfecta de la libertad y persevera en ella, no como oyente olvidadizo, sino como activo cumplidor; éste será dichoso al practicarla.

26 - Si alguno se cree muy religioso, pero no controla sus palabras, se engaña a sí mismo y su religión no vale.

27 - La religión verdadera y perfecta ante Dios, nuestro Padre, consiste en esto: ayudar a los huérfanos y a las viudas en sus necesidades y no contaminarse con la corrupción de este mundo.