Filipenses 1:5 - La Biblia Latinoamericana

Libro de Filipenses
Capitulos:

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1 - Carta de Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús, a los filipenses, a todos ustedes, con sus obispos y sus diáconos, que en Cristo Jesús son santos.

2 - Reciban gracia y paz de Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús, el Señor.

3 - Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de ustedes,

4 - es decir, en mis oraciones por todos ustedes a cada instante. Y lo hago con alegría,

5 - recordando la cooperación que me han prestado en el servicio del Evangelio desde el primer día hasta ahora.

6 - Y si Dios empezó tan buen trabajo en ustedes, estoy seguro de que lo continuará hasta concluirlo el día de Cristo Jesús.

7 - No puedo pensar de otra manera, pues los llevo a todos en mi corazón; ya esté en la cárcel o tenga que defender y promover el Evangelio, todos están conmigo y participan de la misma gracia.

8 - Bien sabe Dios que la ternura de Cristo Jesús no me permite olvidarlos.

9 - Pido que el amor crezca en ustedes junto con el conocimiento y la lucidez.

10 - Quisiera que saquen provecho de cada cosa y cada circunstancia para que lleguen puros e irreprochables al día de Cristo,

11 - habiendo hecho madurar, gracias a Cristo Jesús, el fruto de la santidad. Esto será para gloria de Dios y un honor para mí.

12 - Hermanos, quiero que sepan que, con todo lo que me sucede, el Evangelio más bien ha progresado.

13 - Entre la gente del palacio, y también fuera, mis cadenas han hecho circular el nombre de Cristo.

14 - Mi condición de preso ha animado a la mayoría de nuestros hermanos en el Señor, los cuales ahora se atreven a proclamar la Palabra más abiertamente y sin miedo.

15 - Algunos, es cierto, lo hacen por envidia y quieren hacerme competencia, pero otros predican a Cristo con buena intención.

16 - Estos últimos se dan cuenta de que estoy aquí para defender el Evangelio, y los inspira el amor.

17 - A los primeros, en cambio, les falta sinceridad; anuncian a Cristo por llevarme la contraria, y creen que con eso me hacen más amarga la cárcel.

18 - Pero, al fin, ¿qué importa? Sea con sinceridad o por hipocresía, de todas formas se anuncia a Cristo y eso me alegra.par ab Yo tengo de qué alegrarme,

19 - pues sé que todo esto se convertirá en bien para mí gracias a sus oraciones y a la asistencia que me presta el Espíritu de Cristo Jesús.

20 - Tengo esperanza y estoy seguro de que no seré defraudado. Al contrario, no me cabe duda de que esta vez, como las anteriores, Cristo aparecerá más grande a través de mí, sea que viva o que muera.

21 - Cristo es mi vida, y de la misma muerte saco provecho.

22 - Pero veo que, mientras estoy en este cuerpo, mi trabajo da frutos, de modo que ya no sé qué escoger.

23 - Estoy apretado por los dos lados: por una parte siento gran deseo de largarme y estar con Cristo, lo que sería sin duda mucho mejor.

24 - Pero, pensando en ustedes, conviene que yo permanezca en esta vida.

25 - Esto me convence; veo que me quedaré y permaneceré con todos ustedes; su fe progresará con esto y será más alegre.

26 - A causa de mí y con mi presencia ustedes se sentirán todavía más contentos de Cristo Jesús.

27 - Solamente procuren que su vida esté a la altura del Evangelio de Cristo. Permanezcan firmes en un mismo espíritu y luchen con un solo corazón por la fe del Evangelio. Ojalá lo pueda comprobar si voy donde ustedes y, si no voy, pueda al menos oírlo.

28 - No se dejen intimidar por los adversarios. Este será un signo seguro de que ellos van a la ruina y ustedes a la salvación. Todo eso viene de Dios,

29 - y es una gracia para ustedes que no solamente hayan creído en Cristo, sino también que padezcan por él

30 - en el mismo tipo de lucha que soporto yo, como lo han podido ver y ahora lo escuchan de mí.