1 Corintios 7:23 - Biblia Al Dia

Libro de 1 Corintios
Capitulos:

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1 - Paso ahora a los asuntos que me planteasteis por escrito: «És mejor no tener relaciones sexuales.»

2 - Pero en vista de tanta inmoralidad, cada hombre debe tener su propia esposa, y cada mujer su propio esposo.

3 - El hombre debe cumplir su deber conyugal con su esposa, e igualmente la mujer con su esposo.

4 - La mujer ya no tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposo. Tampoco el hombre tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposa.

5 - No os neguéis el uno al otro, a no ser de común acuerdo, y sólo por un tiempo, para dedicarse a la oración. No tardéis en volveros a unir nuevamente; de lo contrario, podéis caer en tentación de Satanás, por falta de dominio propio.

6 - Ahora bien, esto lo digo como una concesión y no como una orden.

7 - En realidad, preferiría que todos fuerais como yo. No obstante, cada uno tiene de Dios su propio don: éste posee uno; aquél, otro.

8 - A los solteros y a las viudas les digo que sería mejor que se quedaran como yo.

9 - Pero si no pueden dominarse, que se casen, porque es preferible casarse que quemarse de pasión.

10 - A los casados les doy la siguiente orden (no yo sino el Señor): que la mujer no se separe de su esposo.

11 - Sin embargo, si se separa, que no se vuelva a casar; de lo contrario, que se reconcilie con su esposo. Así mismo, que el hombre no se divorcie de su esposa.

12 - A los demás, digo yo (no es mandamiento del Señor): Si algún hermano tiene una esposa que no es creyente, y ella consiente en vivir con él, que no se divorcie de ella.

13 - Y si una mujer tiene un esposo que no es creyente, y él consiente en vivir con ella, que no se divorcie de él.

14 - Porque el esposo no creyente ha sido santificado por la unión con su esposa, y la esposa no creyente ha sido santificada por la unión con su esposo creyente. Si así no fuera, sus hijos serían impuros, mientras que, de hecho, son santos.

15 - Sin embargo, si el cónyuge no creyente decide separarse, no se lo impidáis. En tales circunstancias, el cónyuge creyente queda sin obligación; Dios nos ha llamado a vivir en paz.

16 - ¿Cómo sabes tú, mujer, si acaso salvarás a tu esposo? ¿O cómo sabes tú, hombre, si acaso salvarás a tu esposa?

17 - En cualquier caso, cada uno debe vivir conforme a la condición que el Señor le asignó y en la cual Dios lo ha llamado. Ésta es la norma que establezco en todas las iglesias.

18 - ¿Fue llamado alguno estando ya circuncidado? Que no disimule su condición. ¿Fue llamado alguno sin estar circuncidado? Que no se circuncide.

19 - Para nada cuenta estar o no estar circuncidado; lo que importa es cumplir los mandatos de Dios.

20 - Que cada uno permanezca en la condición en que estaba cuando Dios lo llamó.

21 - ¿Eras esclavo cuando fuiste llamado? No te preocupes, aunque si tienes la oportunidad de conseguir tu libertad, aprovéchala.

22 - Porque el que era esclavo cuando el Señor lo llamó es un liberto del Señor; del mismo modo, el que era libre cuando fue llamado es un esclavo de Cristo.

23 - vosotros fuisteis comprados por un precio; no os volváis esclavos de nadie.

24 - Hermanos, cada uno permanezca ante Dios en la condición en que estaba cuando Dios lo llamó.

25 - En cuanto a las personas solteras, no tengo ningún mandato del Señor, pero doy mi opinión como quien por la misericordia del Señor es digno de confianza.

26 - Pienso que, a causa de la crisis actual, es bueno que cada persona se quede como está.

27 - ¿Estás casado? No procures divorciarte. ¿Estás soltero? No busques esposa.

28 - Pero si te casas, no pecas; y si una joven se casa, tampoco comete pecado. Sin embargo, los que se casan tendrán que pasar por muchos aprietos, y yo quiero evitárselos.

29 - Lo que quiero decir, hermanos, es que nos queda poco tiempo. De aquí en adelante los que tienen esposa deben vivir como si no la tuvieran;

30 - los que lloran, como si no lloraran; los que se alegran, como si no se alegraran; los que compran algo, como si no lo poseyeran;

31 - los que disfrutan de las cosas de este mundo, como si no disfrutaran de ellas; porque este mundo, en su forma actual, está por desaparecer.

32 - Yo preferiría que estuvieran libres de preocupaciones. El soltero se preocupa de las cosas del Señor y de cómo agradarlo.

33 - Pero el casado se preocupa de las cosas de este mundo y de cómo agradar a su esposa;

34 - sus intereses están divididos. La mujer no casada, lo mismo que la joven soltera, se preocupa de las cosas del Señor; se afana por consagrarse al Señor tanto en cuerpo como en espíritu. Pero la casada se preocupa de las cosas de este mundo y de

35 - Os digo esto por vuestro propio bien, no para poneros restricciones sino para que viváis con decoro y plenamente dedicados al Señor.

36 - Si alguno piensa que no está tratando a su prometida como es debido, y ella ha llegado ya a su madurez, por lo cual él se siente obligado a casarse, que lo haga. Con eso no peca; que se casen.

37 - Pero el que se mantiene firme en su propósito, y no está dominado por sus impulsos sino que domina su propia voluntad, y ha resuelto no casarse con su prometida, también hace bien.

38 - De modo que el que se casa con su prometida hace bien, pero el que no se casa hace mejor.

39 - La mujer está ligada a su esposo mientras él vive; pero si el esposo muere, ella queda libre para casarse con quien quiera, con tal de que sea en el Señor.

40 - En mi opinión, ella será más feliz si no se casa, y creo que yo también tengo el Espíritu de Dios.