Marcos 10:35-41 - La Biblia Reina Valera Revisión 1995

Libro de Marcos
Capitulos:

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1 - Levantándose de allí, vino a la región de Judea y al otro lado del Jordán.{cf5super [1]} Y volvió el pueblo a juntarse a él, y de nuevo les enseñaba como solía.

2 - Se acercaron los fariseos y le preguntaron, para tentarlo, si era lícito al marido repudiar a su mujer.{cf5super [2]}

3 - Él, respondiendo, les dijo: par --¿Qué os mandó Moisés?

4 - Ellos dijeron: par --Moisés permitió dar carta de divorcio y repudiarla.{cf5super [3]}

5 - Respondiendo Jesús, les dijo: par --Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento;

6 - pero al principio de la creación, hombre y mujer los hizo Dios.{cf5super [4]}

7 - Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer,

8 - y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno.{cf5super [5]}

9 - Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

10 - En casa volvieron los discípulos a preguntarle sobre lo mismo,

11 - y les dijo: par --Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella;

12 - y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.{cf5super [6]}

13 - Le presentaban niños para que los tocara, pero los discípulos reprendían a los que los presentaban.{cf5super [7]}

14 - Viéndolo Jesús, se indignó y les dijo: par --Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de Dios.{cf5super [8]}

15 - De cierto os digo que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.{cf5super [9]}

16 - Y tomándolos en los brazos, ponía las manos sobre ellos y los bendecía.

17 - Al salir él para seguir su camino, llegó uno corriendo y, arrodillándose delante de él, le preguntó: par --Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?{cf5super [10]}

18 - Jesús le dijo: par --¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo uno, Dios.

19 - Los mandamientos sabes: "No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes.{cf5super [11]} Honra a tu padre y a tu madre".

20 - Él entonces, respondiendo, le dijo: par --Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.

21 - Entonces Jesús, mirándolo, lo amó y le dijo: par --Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.{cf5super [12]}

22 - Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.

23 - Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: par --¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!{cf5super [13]}

24 - Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: par --Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios a los que confían en las riquezas!

25 - Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja,{cf5super [14]} que entrar un rico en el reino de Dios.

26 - Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí: par --¿Quién, pues, podrá ser salvo?

27 - Entonces Jesús, mirándolos, dijo: par --Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque todas las cosas son posibles para Dios.{cf5super [15]}

28 - Entonces Pedro comenzó a decirle: par --Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.

29 - Respondió Jesús y dijo: par --De cierto os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer,{cf5super [16]} o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio,

30 - que no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, aunque con persecuciones, y en el siglo venidero la vida eterna.

31 - Pero muchos primeros serán los últimos, y los últimos, primeros.{cf5super [17]}

32 - Iban por el camino subiendo a Jerusalén. Jesús iba delante, y ellos, asombrados, lo seguían con miedo. Entonces, volviendo a tomar a los doce aparte, les comenzó a decir las cosas que le habían de acontecer:

33 - --Ahora subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas. Lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles.{cf5super [18]}

34 - Se burlarán de él, lo azotarán, lo escupirán y lo matarán; pero al tercer día resucitará.{cf5super [19]}

35 - Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron y le dijeron: par --Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte.

36 - Él les preguntó: par --¿Qué queréis que os haga?

37 - Ellos le contestaron: par --Concédenos que en tu gloria{cf5super [20]} nos sentemos el uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.

38 - Entonces Jesús les dijo: par --No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?{cf5super [21]}

39 - Ellos respondieron: par --Podemos. par Jesús les dijo: par --A la verdad, del vaso que yo bebo beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado seréis bautizados;{cf5super [22]}

40 - pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado.

41 - Cuando lo oyeron los diez, comenzaron a enojarse contra Jacobo y contra Juan.

42 - Pero Jesús, llamándolos, les dijo: par --Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad.

43 - Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor;

44 - y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos,{cf5super [23]}

45 - porque el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por todos.{cf5super [24]}

46 - Entonces vinieron a Jericó;{cf5super [25]} y al salir de Jericó él, sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo, el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino, mendigando.

47 - Al oir que era Jesús nazareno, comenzó a gritar: par --¡Jesús, Hijo de David,{cf5super [26]} ten misericordia de mí!

48 - Y muchos lo reprendían para que callara, pero él clamaba mucho más: par --¡Hijo de David, ten misericordia de mí!

49 - Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarlo; y llamaron al ciego, diciéndole: par --Ten confianza; levántate, te llama.

50 - Él entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.

51 - Jesús le preguntó: par --¿Qué quieres que te haga? par El ciego le dijo: par --Maestro, que recobre la vista.

52 - Jesús le dijo: par --Vete, tu fe te ha salvado.{cf5super [27]} par Al instante recobró la vista, y seguía a Jesús por el camino.