Romanos 2:4 - Biblia Reina Valera Revisión 1960

Libro de Romanos
Capitulos:

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1 - par par {qc  El justo juicio de Diospar} Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo;{supercf6 (A)} porque tú que juzgas haces lo mismo.

2 - Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad.

3 - ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?

4 - ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?

5 - Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,

6 - el cual pagará a cada uno conforme a sus obras:{supercf6 (B)}

7 - vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad,

8 - pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia;

9 - tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego,

10 - pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego;

11 - porque no hay acepción de personas para con Dios.{supercf6 (C)}

12 - Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados;

13 - porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados.

14 - Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos,

15 - mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos,

16 - en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio. par par {qc  Los judíos y la leypar}

17 - He aquí, tú tienes el sobrenombre de judío, y te apoyas en la ley, y te glorías en Dios,

18 - y conoces su voluntad, e instruido por la ley apruebas lo mejor,

19 - y confías en que eres guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas,

20 - instructor de los indoctos, maestro de niños, que tienes en la ley la forma de la ciencia y de la verdad.

21 - Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas?

22 - Tú que dices que no se ha de adulterar, ¿adulteras? Tú que abominas de los ídolos, ¿cometes sacrilegio?

23 - Tú que te jactas de la ley, ¿con infracción de la ley deshonras a Dios?

24 - Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros.{supercf6 (D)}

25 - Pues en verdad la circuncisión aprovecha, si guardas la ley; pero si eres transgresor de la ley, tu circuncisión viene a ser incircuncisión.

26 - Si, pues, el incircunciso guardare las ordenanzas de la ley, ¿no será tenida su incircuncisión como circuncisión?

27 - Y el que físicamente es incircunciso, pero guarda perfectamente la ley, te condenará a ti, que con la letra de la ley y con la circuncisión eres transgresor de la ley.

28 - Pues no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne;

29 - sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.