Ezequiel 24 - La Biblia Reina Valera 1862

Libro de Ezequiel
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1 - Y FUÉ palabra de Jehová a mí en el noveno año, en el mes décimo, a los diez del mes, diciendo:

2 - Hijo del hombre, escríbete el nombre de este día, de este mismo día; porque el rey de Babilonia se fortificó sobre Jerusalem este mismo día.

3 - Y habla a la casa de rebelión por parábola, y díles: Así dijo el Señor Jehová: Pon una olla: pónla, y echa también en ella agua.

4 - Junta sus piezas de carne en ella, todas buenas piezas, pierna y espalda: hínchela de huesos escogidos.

5 - Toma una oveja escogida, y también enciende los huesos debajo de ella: haz que hierva sus hervores, cocéd también sus huesos dentro de ella.

6 - Por tanto así dijo el Señor Jehová: ¡Ay de la ciudad de sangres, de la olla no espumada, y que su espuma no salió de ella! Por sus piezas, por sus piezas la saca: no caiga sobre ella suerte.

7 - Porque su sangre fué en medio de ella: sobre la cima de la piedra la puso: no la derramó sobre la tierra, para que fuese cubierta con polvo.

8 - Para hacer subir la ira, para hacer venganza, yo puse su sangre sobre el lugar alto de la piedra, porque no sea cubierta.

9 - Por tanto así dijo el Señor Jehová: ¡Ay de la ciudad de sangres! También yo pues haré gran hoguera:

10 - Multiplicando la leña, encendiendo el fuego, consumiendo la carne, y haciendo la salsa; y los huesos serán quemados.

11 - Y asentándola vacía sobre sus brasas, para que se caliente, y se queme su hondón, y se funda en ella su suciedad, y se consuma su espuma.

12 - En fraudes se cansó, ni nunca salió de ella su mucha espuma: en fuego será consumida su espuma.

13 - En tu suciedad mala fenecerás; porque te limpié, y no te limpiaste tú de tu suciedad: nunca más te limpiarás, hasta que yo haga descansar mi ira sobre tí.

14 - Yo Jehová hablé: vino, e hice: no me tornaré atrás, ni habré misericordia, ni me arrepentiré: según tus caminos y tus obras te juzgarán, dijo el Señor Jehová.

15 - Y fué palabra de Jehová a mí, diciendo:

16 - Hijo del hombre, he aquí que yo te quito por muerte el deseo de tus ojos: no endeches, ni llores, ni te venga lágrima.

17 - Repósate de gemir, ni hagas luto de mortuorios: ata tu bonete sobre tí, y pon tus zapatos en tus piés; y no te cubras con rebozo, ni comas pan de hombres.

18 - Y hablé al pueblo por la mañana, y a la tarde murió mi mujer; y a la mañana hice como me fué mandado.

19 - Y el pueblo me dijo: ¿No nos enseñarás qué nos significan estas cosas, que tú haces?

20 - Y yo les dije: Palabra de Jehová fué a mí, diciendo:

21 - Dí a la casa de Israel: Así dijo el Señor Dios: He aquí que yo contamino mi santuario, la soberbia de vuestra fortaleza, el deseo de vuestros ojos, y el regalo de vuestra alma: vuestros hijos, y vuestras hijas que dejasteis, caerán a cuchillo.

22 - Y haréis de la manera que yo hice: no os cubriréis con rebozo, ni comeréis pan de hombres.

23 - Y vuestros bonetes estarán sobre vuestras cabezas, y vuestros zapatos en vuestros piés: no endecharéis ni lloraréis: mas consumiros heis a causa de vuestras maldades, y gemiréis unos con otros.

24 - Y seros ha Ezequiel en portento: según todas las cosas que él hizo, haréis: en viniendo esto, entónces sabréis que yo soy el Señor Jehová.

25 - Y tú, hijo del hombre, el día que yo quitaré de ellos su fortaleza, el gozo de su gloria, el deseo de sus ojos, y el cuidado de sus almas, sus hijos y sus hijas;

26 - Ese día vendrá a tí un escapado, para traer las nuevas.

27 - En aquel día se abrirá tu boca con el escapado; y hablarás, y no estarás más mudo; y serles has en portento; y sabrán que yo soy Jehová.