Eclesiastes 2:4 - La Biblia Reina Valera 1862

Libro de Eclesiastes
Capitulos:

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1 - DIJE yo también en mi corazón: Ahora ven acá, yo tentaré en alegría. Mira en bien. Y esto también era vanidad.

2 - A la risa dije: Enloqueces; y al placer: ¿De qué sirve esto?

3 - Yo propuse en mi corazón de atraer al vino mi carne, y que mi corazón anduviese en sabiduría, y retuviese la insensatez, hasta ver cual fuese el bien de los hijos de los hombres, en el cual se ocupasen debajo del cielo todos los dias de su vida.

4 - Engrandecí mis obras, edifiquéme casas, plantéme viñas;

5 - Híceme huertos, y jardines; y planté en ellos árboles de todos frutos.

6 - Híceme estanques de aguas para regar de ellos el bosque donde crecían los árboles.

7 - Poseí siervos y siervas, y tuve hijos de familia: también tuve posesión grande de vacas y ovejas sobre todos los que fueron ántes de mí en Jerusalem.

8 - Alleguéme también plata y oro, y tesoro preciado de reyes y de provincias. Híceme cantores, y cantoras; y todos los deleites de los hijos de los hombres, sinfonía y sinfonías.

9 - Y fuí magnificado, y aumentado más que todos los que fueron ántes de mí en Jerusalem: además de esto mi sabiduría me perseveró.

10 - No negué a mis ojos ninguna cosa que deseasen; ni aparté a mi corazón de toda alegría; porque mi corazón gozó de todo mi trabajo; y esta fué mi parte de todo mi trabajo.

11 - Al cabo yo miré todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas; y, he aquí, todo vanidad y aflicción de espíritu; y que no hay más debajo del sol.

12 - Después yo torné a mirar para ver la sabiduría, y los desvaríos, y la insensatez: (porque, ¿qué hombre hay que pueda seguir al rey en lo que ya hicieron?)

13 - Y yo ví que la sabiduría sobrepuja a la insensatez, como la luz a las tinieblas.

14 - El sabio tiene sus ojos en su cabeza: mas el insensato anda en tinieblas. Y entendí también yo, que un mismo suceso sucederá al uno y al otro.

15 - Y yo dije en mi corazón: Como sucederá al insensato, me sucederá también a mí: ¿para qué pues he trabajado hasta ahora por hacerme más sabio? Y dije en mi corazón, que también esto era vanidad.

16 - Porque ni del sabio, ni del insensato, habrá memoria para siempre; porque en viniendo dias ya todo será olvidado; y también morirá el sabio, como el insensato.

17 - Y aborrecí la vida; porque toda obra que se hacía debajo del sol, me era fastidiosa; porque todo era vanidad y aflicción de espíritu.

18 - Y yo aborrecí todo mi trabajo, en que trabajé debajo del sol: el cual dejaré a otro, que vendrá después de mí.

19 - ¿Y quién sabe si será sabio, o insensato, el que se enseñoreará en todo mi trabajo, en que ya trabajé, y en que me hice sabio debajo del sol? Esto también es vanidad.

20 - Y yo me torné para desesperar mi corazón, por todo el trabajo en que trabajé, y en que me hice sabio debajo del sol.

21 - Que trabaje el hombre con sabiduría, y con ciencia, y con rectitud, y que haya de dar su hacienda a hombre que nunca trabajó en ello. También esto es vanidad, y gran trabajo.

22 - Porque ¿qué tiene el hombre por todo su trabajo, y fatiga de su corazón, en que él trabajó debajo del sol?

23 - Porque todos sus dias no son si no dolores, y enojos sus ocupaciones; aun de noche no reposa su corazón. Esto también es vanidad.

24 - No hay luego bien para el hombre si no que coma y beba, y que su alma vea el bien de su trabajo. También ví yo, que esto es de la mano de Dios.

25 - Porque ¿quién comerá; y quién se curará mejor que yo?

26 - Porque al hombre que es bueno delante de Dios, él le dá sabiduría, y ciencia, y alegría: mas al pecador dió ocupación, que allegue, y amontone, para que dé al bueno delante de él. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.