Cantares 8:2 - La Nueva Reina Valera 2000 (Adventista)

Libro de Cantares
Capitulos:

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1 - ¡Oh quién te me diese como hermano que mamó los pechos de mi madre; de modo que te halle yo fuera, y te bese, y no me menosprecien!

2 - ¡Que [yo] te llevase, que yo [te] metiese en casa de mi madre; que me enseñases, que te hiciese beber vino adobado del mosto de mis granadas!

3 - Su izquierda [esté] debajo de mi cabeza, y su derecha me abrace.

4 - Os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, que no despertéis, ni hagáis velar al amor, hasta que él quiera.

5 - ¿Quién es ésta que sube del desierto, recostada sobre su amado? Debajo de un manzano te desperté; allí tuvo tu madre dolores, allí tuvo dolores la que te dio a luz.

6 - Ponme como un sello sobre tu corazón, como un signo sobre tu brazo; porque fuerte es como la muerte el amor; duro como el sepulcro el celo; sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama.

7 - Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre toda la hacienda de su casa por este amor, de cierto lo menospreciarán.

8 - Tenemos una pequeña hermana, que [aún] no tiene pechos. ¿Qué haremos a nuestra hermana cuando de ella se hablare?

9 - Si ella [es] muro, edificaremos sobre él un palacio de plata; y si fuere puerta, la guarneceremos con tablas de cedro.

10 - Yo [soy] muro, y mis pechos como torres, desde que fui en sus ojos como la que halla paz.

11 - Salomón tuvo una viña en Baal-hamón, la cual entregó a guardas, cada uno de los cuales debía traer mil [monedas] de plata por su fruto.

12 - Mi viña, que es mía, [está] delante de mí; las mil serán tuyas, oh Salomón, y doscientas, de los que guardan su fruto.

13 - Oh [tú] la que moras en los huertos, los compañeros escuchan tu voz; házmela oír.

14 - Corre, amado mío; y sé semejante al gamo, o al cervatillo, sobre las montañas de las especias.