1 Reyes 18:11 - La Nueva Reina Valera 2000 (Adventista)

Libro de 1 Reyes
Capitulos:

12345678910111213141516171819202122

1 - Pasados muchos días, vino [la] palabra del SEÑOR a Elías en el tercer año, diciendo: Ve, muéstrate a Acab, y [yo] daré lluvia sobre la faz de la tierra.

2 - Fue, [pues], Elías a mostrarse a Acab; y había gran hambre en Samaria.

3 - Y Acab llamó a Abdías su mayordomo, el cual Abdías era en gran manera temeroso del SEÑOR;

4 - porque cuando Jezabel talaba los profetas del SEÑOR, Abdías tomó cien profetas, los cuales escondió de cincuenta en cincuenta por cuevas, y los sustentó a pan y agua.

5 - Y dijo Acab a Abdías: Ve por el país a todas las fuentes de aguas, y a todos los arroyos; si a dicha hallaremos grama con que conservemos la vida a los caballos y a las mulas, para que no nos quedemos sin bestias.

6 - Y partieron entre sí el país para recorrerlo; Acab fue de por sí por un camino, y Abdías fue separadamente por otro.

7 - Y yendo Abdías por el camino, se encontró con Elías; y cuando lo reconoció, se postró sobre su rostro, y dijo: ¿No eres [tú] mi señor Elías?

8 - Y él respondió: Yo [soy]; ve, di a tu amo: He aquí Elías.

9 - [Pero] él dijo: ¿En qué he pecado, para que tú entregues tu siervo en mano de Acab para que me mate?

10 - Vive el SEÑOR tu Dios, que no ha habido nación ni reino donde mi señor no haya enviado a buscarte; y respondiendo [todos]: No [está aquí], él ha conjurado a reinos y naciones si te han hallado.

11 - ¿Y ahora tú dices: Ve, di a tu amo: Aquí está Elías?

12 - Y acontecerá que, luego que yo haya partido de ti, el Espíritu del SEÑOR te llevará donde [yo] no sepa; y viniendo yo, y dando las nuevas a Acab, y no hallándote él, me matará; y tu siervo teme al SEÑOR desde su juventud.

13 - ¿No ha sido dicho a mi señor lo que hice, cuando Jezabel mataba a los profetas del SEÑOR; que escondí de los profetas del SEÑOR cien varones de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los mantuve a pan y agua?

14 - ¿Y ahora dices tú: Ve, di a tu amo: Aquí está Elías; para que él me mate?

15 - Y le dijo Elías: Vive el SEÑOR de los ejércitos, delante del cual estoy, que hoy me mostraré a él.

16 - Entonces Abdías fue a encontrarse con Acab, y le dio el aviso; y Acab vino a recibir a Elías.

17 - Y cuando Acab vio a Elías, le dijo Acab: ¿Eres tú el que turbas a Israel?

18 - Y él respondió: Yo no he turbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando los mandamientos del SEÑOR, y siguiendo a los baales.

19 - Envía pues ahora y júntame a todo Israel en el monte del Carmelo, y los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de los bosques, que comen de la mesa de Jezabel.

20 - Entonces Acab envió a todos los hijos de Israel, y juntó los profetas en el monte del Carmelo.

21 - Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo cojearéis [vosotros] entre dos pensamientos? Si el SEÑOR [es] Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.

22 - Y Elías tornó a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta del SEÑOR; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta varones.

23 - Dénsenos, pues, dos bueyes, y escójanse ellos uno, y córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre leña, mas no pongan fuego debajo; y yo aparejaré el otro buey, y lo pondré sobre leña, y ningún fuego pondré debajo.

24 - Invocad [luego] vosotros en el nombre de vuestros dioses, y yo invocaré en el nombre del SEÑOR; y será que el Dios que respondiere por fuego, sea el Dios. Y todo el pueblo respondió, diciendo: Bien dicho.

25 - Entonces Elías dijo a los profetas de Baal: Escogeos un buey, y haced primero, pues que vosotros sois los más; e invocad en el nombre de vuestros dioses, mas no pongáis fuego debajo.

26 - Y ellos tomaron el buey que les fue dado, y lo aparejaron, e invocaron en el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: ¡Baal, respóndenos! Mas no había voz, ni quien respondiese; entre tanto, ellos andaban saltando cerca del altar que habían hecho.

27 - Y aconteció al mediodía, que Elías [se] burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, que dios es; por ventura [está] conversando, o [tiene algún] empeño, o [va de] camino; o duerme, y despertará.

28 - Y ellos clamaban a grandes voces, y se sajaban con cuchillos y con lancetas conforme a su costumbre, hasta cubrirse de sangre.

29 - Y cuando pasó el mediodía, y ellos [aun] profetizaron hasta el tiempo del ofrecimiento del sacrificio [de la tarde], y no [había] voz, ni quien respondiese ni escuchase;

30 - entonces Elías dijo a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se llegó a él; y él reparó el altar del SEÑOR que estaba arruinado.

31 - Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido [dada] palabra del SEÑOR, diciendo: Israel será tu nombre;

32 - edificó con las piedras [un] altar en el nombre del SEÑOR; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de simiente.

33 - Compuso luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña.

34 - Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto, y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Y dijo: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez.

35 - De tal manera que las aguas corrían alrededor del altar; y también había llenado de agua la zanja.

36 - Y cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto de la tarde, se acercó el profeta Elías, y dijo: SEÑOR Dios de Abraham, de Isaac, y de Israel, sea hoy manifiesto que tú [eres] Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas.

37 - Respóndeme, SEÑOR, respóndeme; para que conozca este pueblo que tú, oh SEÑOR, eres el Dios, y que tú convertirás de nuevo el corazón de ellos [a ti].

38 - Entonces cayó fuego del SEÑOR, el cual consumió el holocausto, y la leña, y las piedras, y el polvo, y aun lamió las aguas que [estaban] en la zanja.

39 - Y viéndolo, todo el pueblo, cayeron sobre sus rostros, y dijeron: ¡El SEÑOR es el Dios! ¡El SEÑOR es el Dios!

40 - Y les dijo Elías: Prended a los profetas de Baal, que no escape ninguno. Y ellos los prendieron; y los llevó Elías al arroyo de Cisón, y allí los mató.

41 - Entonces Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque una gran lluvia suena.

42 - Y Acab subió a comer y a beber. Y Elías subió a la cumbre del Carmelo; y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas.

43 - Y dijo a su criado: Sube ahora, y mira hacia el mar. Y él subió, y miró, y dijo: No hay nada. Y él le volvió a decir: Vuelve siete veces.

44 - Y a la séptima vez dijo: He aquí [una] pequeña nube como la palma [de la mano] de un hombre, que sube del mar. Y él dijo: Ve, y di a Acab: Unce [tu carro] y desciende, para que la lluvia no te ataje.

45 - Y aconteció, estando en esto, que los cielos se oscurecieron con nubes y viento; y hubo una gran lluvia. Y subiendo Acab, vino a Jezreel.

46 - Y la mano del SEÑOR fue sobre Elías, el cual ciñó sus lomos, y vino corriendo delante de Acab hasta llegar a Jezreel.