1 Corintios 7:18 - La Nueva Reina Valera 2000 (Adventista)

Libro de 1 Corintios
Capitulos:

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1 - En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bien es al hombre no tocar mujer.

2 - Mas por [evitar] las fornicaciones, cada uno tenga su mujer, y cada una tenga su marido.

3 - El marido pague a la mujer la debida benevolencia; y asimismo la mujer al marido.

4 - La mujer no tiene potestad de su propio cuerpo, sino el marido; e igualmente tampoco el marido tiene potestad de su propio cuerpo, sino la mujer.

5 - No os defraudéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de [mutuo] consentimiento, para ocuparos en ayuno y oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.

6 - Mas esto digo por permisión, no por mandamiento.

7 - Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios; uno a la verdad así, y otro así.

8 - Digo, pues, a los por casar y a los viudos, que bueno les es si se quedaren como yo.

9 - Y si no tienen don de continencia, cásense; que mejor es casarse que quemarse.

10 - Mas a los que están juntos en matrimonio, denuncio, no yo, sino el Señor; Que la mujer no se aparte del marido;

11 - y si se apartare, que se quede sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no despida a su mujer.

12 - Y a los demás yo digo, no el Señor: si algún hermano tiene mujer incrédula, y ella consiente para habitar con él, no la despida.

13 - Y la mujer que tiene marido incrédulo, y él consiente para habitar con ella, no lo deje.

14 - Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer (fiel), y la mujer incrédula en el marido (fiel); de otra manera ciertamente vuestros hijos serían inmundos; pero ahora son santos.

15 - Pero si el incrédulo se aparta, apártese; que el hermano o la hermana no está sujeto a servidumbre en semejante [caso]; antes a paz nos llamó Dios.

16 - Porque ¿de dónde sabes, oh mujer, si quizá harás salvo a [tu] marido? ¿O de dónde sabes, oh marido, si quizá harás salva a [tu] mujer?

17 - Sino que cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así ande; y así ordeno en todas las Iglesias.

18 - ¿Es llamado alguno circuncidado? Quédese circunciso. ¿Es llamado alguno incircuncidado? Que no se circuncide.

19 - La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es; sino la observancia de los mandamientos de Dios.

20 - Cada uno en la vocación en que fue llamado, en ella se quede.

21 - ¿Eres llamado [siendo] siervo? No te dé cuidado; mas también si puedes hacerte libre, procúralo más.

22 - Porque el que en el Señor es llamado [siendo] siervo, liberto es del Señor; asimismo también el que es llamado [siendo] libre, siervo es del Cristo.

23 - Por precio sois comprados; no os hagáis siervos de los hombres.

24 - Cada uno, hermanos, en lo que fue llamado, en esto se quede para con Dios.

25 - Pero de las vírgenes no tengo mandamiento del Señor; mas doy [mi] parecer, como [hombre] que ha alcanzado misericordia del Señor para ser fiel.

26 - Tengo, pues, esto por bueno a causa de la necesidad que apremia, por lo cual bueno es al hombre estarse así:

27 - ¿Estás ligado a mujer? No procures soltarte. ¿Estáis suelto de mujer? No procures mujer.

28 - Mas también si tomares mujer, no pecaste; y si la virgen se casare, no pecó; pero aflicción de carne tendrán los tales; mas yo os dejo.

29 - Pero esto digo, hermanos, que el tiempo es corto; para los demás es, que los que tienen mujer sean como los que no la tienen,

30 - y los que lloran, como los que no lloran; y los que regocijan, como los que no regocijan; y los que compran, como los que no poseen;

31 - y los que usan de este mundo, como los que no lo usan [como si fuera propio]; porque la apariencia de este mundo se pasa.

32 - Quisiera, pues, que estuvieseis sin congoja. El soltero tiene cuidado de las cosas que [son] del Señor, cómo ha de agradar al Señor;

33 - pero el que se casó tiene cuidado de las cosas que son del mundo, cómo ha de agradar a [su] mujer.

34 - Hay diferencia entre la mujer casada y la virgen, La [mujer] no casada tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en el cuerpo como en el espíritu; mas la casada tiene cuidado de las cosas que son del mundo, cómo ha de agradar a [su] marido.

35 - Esto, sin embargo, digo para vuestro provecho; no para echaros lazo, sino para lo honorable, y para que sin impedimento os sirváis al Señor.

36 - Mas, si a alguno parece cosa fea en su hija, que pase ya de edad, y que así conviene que se haga, haga lo que quisiere, no peca; cásese.

37 - Pero el que está firme en su corazón, y no tiene necesidad, sino que tiene libertad de su voluntad, y determinó en su corazón esto, el guardar su hija, bien hace.

38 - Así que, el que la da en casamiento, bien hace; y el que no la da en casamiento, hace mejor.

39 - La mujer [casada] está atada a la ley, mientras vive su marido; mas si su marido muriere, libre es; cásese con quien quisiere, con tal que sea en el Señor.

40 - Pero más bienaventurada será si se quedare así, según mi consejo; y pienso que también yo tengo [el] Espíritu de Dios.