Lucas 8:9 - Nueva Reina Valera 1990 (Adventista)

Libro de Lucas
Capitulos:

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1 - Después Jesús iba por las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios. Y los doce iban con él.

2 - También algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus y enfermedades: María, llamada Magdalena, de la cual habían salido siete demonios;

3 - Juana, esposa de Cuza, administrador de Herodes; Susana y otras muchas que le servían con sus bienes. Parábola del sembrador*

4 - Como se juntó una gran multitud, y en cada pueblo se añadían más, Jesús les contó esta parábola:

5 - "Un sembrador salió a sembrar. Y al sembrar, una parte de la semilla cayó junto al camino, y fue pisada, Y las aves del cielo la comieron.

6 - "Otra parte cayó sobre la piedra, y al nacer se secó, porque no tenía humedad.

7 - "Otra parte cayó entre espinos, que crecieron y ahogaron la semilla.

8 - "Y otra parte cayó en buena tierra, y nació, y dio fruto a ciento por uno". Al decir esto exclamó: "¡El que tiene oídos para oír, oiga!"

9 - Sus discípulos le preguntaron qué significaba esa parábola.

10 - Y él dijo: "A vosotros es dado conocer los misterios del reino de Dios; pero a los otros por parábolas, para que al mirar, no vean; y al oír, no entiendan.*

11 - "Este es el significado de la parábola: La semilla es la Palabra de Dios.

12 - "Los de junto al camino, son los que oyen la Palabra, y luego viene el diablo y la quita de su corazón, para que no crean y se salven.

13 - "Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la Palabra con gozo. Pero éstos no tienen raíz. Por un tiempo creen, y a la hora de la prueba se apartan.

14 - "La que cayó entre espinos, son los que oyen; pero en su andar, son ahogados por los afanes, riquezas y placeres de la vida, y no llevan fruto.

15 - "Pero la semilla que cayó en buena tierra, son los que con corazón bueno y recto retienen la Palabra oída, y perseveran, y dan fruto.*

16 - "Ninguno enciende una luz y la cubre con una vasija, ni la pone debajo de la cama; sino que la pone en un candelero, para que los que entren vean la luz.

17 - "Porque nada hay oculto, que no se haya de manifestar; ni cosa escondida, que no se haya de conocer y salir a luz.

18 - "Mirad, pues, cómo oís; porque al que tiene, le será dado; y al que no tiene, aun lo que cree tener, le será quitado". Quiénes son parientes de Jesús*

19 - Entonces la madre y los hermanos de Jesús vinieron a verlo, y no podían llegar a él por causa de la multitud.

20 - Y le avisaron: "Tu madre y tus hermanos están fuera, y quieren verte".

21 - El entonces respondió: "Mi madre y mis hermanos son los que oyen la Palabra de Dios, y la cumplen".*

22 - Un día Jesús entró en una barca con sus discípulos, y les dijo: "Pasemos al otro lado del lago". Y partieron.

23 - Mientras navegaban, él se durmió. Y vino una fuerte tempestad en el lago, tanto que la barca se anegaba con peligro de hundirse.

24 - Entonces, los discípulos lo despertaron, diciendo: "¡Maestro, Maestro, que perecemos!" El despertó, reprendió al viento y a las olas, que cesaron, y todo se calmó.

25 - Después les dijo: "¿Dónde está vuestra fe?" Y atemorizados, se maravillaban y decían unos a otros: "¿Quién es éste, que manda aun al viento y al agua, y le obedecen?"

26 - Y navegaron a tierra de los gadarenos, que está frente a Galilea.

27 - Cuando Jesús bajó a tierra, vino a su encuentro, procedente de la ciudad, un endemoniado, que desde hacía mucho tiempo, no llevaba vestido, ni vivía en casa, sino en los sepulcros.

28 - Cuando vio a Jesús, se lanzó a sus pies, y a gritos exclamó: "¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Altísimo? Te ruego que no me atormentes".

29 - Porque Jesús ordenaba al espíritu impuro a que saliera del hombre. Hacía mucho tiempo que se había apoderado de él. Lo ataban con cadenas y grillos, pero rompía las cadenas, y era impelido por el demonio a lugares desiertos.

30 - Jesús le preguntó: "¿Cómo te llamas?" Y él dijo: "Legión", porque muchos demonios habían entrado en él.

31 - Y le rogaban que no los mandase al abismo.

32 - Había allí un hato de muchos cerdos que pacían en el monte, y los demonios le rogaron que les dejase entrar en ellos. Y les permitió.

33 - Entonces los demonios salieron del hombre, y entraron en los cerdos. Y el hato se precipitó por un despeñadero en el lago, y se ahogaron.

34 - Cuando los porqueros vieron lo que había sucedido, huyeron y dieron aviso en la ciudad y por los caminos.

35 - La gente salió a ver lo que había sucedido. Al llegar donde estaba Jesús, hallaron al hombre de quien habían salido los demonios, sentado a los pies de Jesús, vestido y en su sano juicio. Y tuvieron miedo.

36 - Los que lo habían visto, les contaron cómo había sido salvado aquel endemoniado.

37 - Entonces la gente de la región rogaron a Jesús que se fuera de allí, porque tenían gran temor. Y él subió en la barca, y se retiró.

38 - El hombre de quien habían salido los demonios, le rogó que le permitiera ir con él. Pero Jesús lo despidió, diciendo:

39 - "Vuelve a tu casa, y cuenta las grandes cosas que Dios ha hecho contigo". Y él se fue, y publicó por toda la ciudad las grandezas que Jesús había hecho con él. La hija de Jairo*

40 - Cuando Jesús volvió, la gente lo recibió con gozo, porque todos lo esperaban.

41 - Entonces vino un hombre llamado Jairo, jefe de una sinagoga, y cayendo a los pies de Jesús, le rogó que fuera a su casa.

42 - Porque su hija única, como de doce años, estaba muriendo. Y mientras Jesús iba, le apretaba la multitud. Toca el manto de Jesús

43 - Una mujer, que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, que había gastado en médicos cuanto tenía, y ninguno la había podido sanar,

44 - se acercó por detrás, y tocó el borde de su vestido. Y al instante se detuvo el flujo de su sangre.

45 - Entonces Jesús preguntó: "¿Quién me tocó?" Y como todos lo negaban, dijo Pedro y los que estaban con él: "Maestro, la gente te aprieta y oprime, y preguntas: ¿Quién me tocó?"

46 - Pero Jesús dijo: "Me ha tocado alguien, porque yo sentí que ha salido poder de mí".

47 - Al verse descubierta, la mujer vino temblando, se postró ante él, y declaró ante todo el pueblo por qué lo había tocado, y cómo en el acto había quedado sana.

48 - El le dijo: "Hija, tu fe te ha sanado. Vete en paz". No temas. Cree solamente

49 - Estaba él aún hablando, cuando llegó uno de la casa del jefe de la sinagoga a decirle: "Tu hija ha muerto. No des trabajo al Maestro".

50 - Al oírlo, Jesús le dijo: "No temas. Cree solamente, y tu hija sanará".

51 - Cuando él llegó a la casa, no dejó entrar a nadie con él, sino a Pedro, Santiago y Juan, y al padre y a la madre de la niña.

52 - Todos lloraban y se lamentaban por ella. Y él dijo: "No lloréis. No está muerta, sino que duerme".

53 - Y se burlaron de él, sabiendo que estaba muerta.

54 - Pero él la tomó de la mano, y clamó: "Muchacha, ¡levántate!"

55 - Entonces, al instante su espíritu volvió, y se levantó. Y Jesús les dijo que le diesen de comer.

56 - Sus padres quedaron atónitos. Y les mandó que a nadie dijesen lo que había sucedido.*