Lamentaciones 1:18 - Nueva Reina Valera 1990 (Adventista)

Libro de Lamentaciones
Capitulos:

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1 - ¡Cómo ha quedado solitaria la ciudad populosa! La grande entre las naciones se ha vuelto viuda. La que era reina de provincias ha llegado a ser tributaria.

2 - Amargamente llora de noche, y sus lágrimas corren por sus mejillas. De todos sus amantes, no tiene quien la consuele. Todos sus amigos le faltaron, se volvieron enemigos.

3 - Desterrada está Judá, en aflicción y dura servidumbre. Habita entre las naciones, y no halla descanso. Todos sus perseguidores la alcanzaron en su angustia.

4 - Las calzadas de Sión están de luto, porque no hay quien venga a las fiestas solemnes. Todas sus puertas están asoladas, sus sacerdotes gimen, sus doncellas afligidas, y ella está en amargura.

5 - Sus enemigos triunfan, sus aborrecedores prosperan. Porque el Eterno la afligió por la multitud de sus rebeliones. Sus niños fueron en cautiverio por el enemigo.

6 - Desapareció la hermosura de la hija de Sión. Sus príncipes fueron como ciervos que no hallan pasto, anduvieron sin fortaleza ante el perseguidor.

7 - Cuando cayó el pueblo de Jerusalén en mano del enemigo, no hubo quien la ayudara. Se acordó de los días de su aflicción, de sus rebeliones, y de todas sus cosas agradables que tuvo desde los tiempos antiguos. La miraron los enemigos, y se burlaron de su ruina.

8 - Pecó Jerusalén, por eso fue removida. Todos los que la honraban la han menospreciado, porque vieron su vergüenza. Y ella suspira, y vuelve la espalda.

9 - Su inmundicia está en sus faldas, no se acordó de su fin. ¡Ha caído asombrosamente! Y no tiene quien la consuele. Mira, oh Eterno mi aflicción, porque el enemigo ha triunfado.

10 - Extendió su mano el enemigo a todas sus cosas preciosas. Vio a los gentiles entrar en su Santuario, de quienes mandaste que no entrasen en tu congregación.

11 - Todo su pueblo suspirando buscó su pan, dieron por la comida sus cosas más preciosas, para mantener la vida. Mira, oh Eterno, y ve cómo estoy abatida.

12 - ¿No os conmueve a cuantos pasáis por el camino? Mirad, y ved si hay dolor como mi dolor. Porque el Señor me angustió en el día de su ardiente enojo.

13 - Desde lo alto envió fuego que consume mis huesos. Tendió red a mis pies, me volvió atrás, me dejó desolada, todo el día dolorida.

14 - El yugo de mis rebeliones está ligado por su mano, gravan sobre mi cuello, quebrantan mis fuerzas. El Señor me entregó en manos de los que yo no podía resistir.

15 - El Señor dispersó a todos mis valientes. Llamó contra mí, compañía para quebrantar a mis jóvenes. El Señor pisó como en lagar a la virgen hija de Judá.

16 - Por esta causa lloro, mis ojos se llenan de lágrimas; porque se alejó de mí el Consolador que reanima mi espíritu. Mis hijos son destruidos, porque el enemigo prevaleció.

17 - Sión extendió sus manos, no tiene quien la consuele. El Eterno dio mandamiento contra Jacob, que sus vecinos fuesen sus enemigos. Jerusalén se ha vuelto cosa impura entre ellos.

18 - El Eterno es justo, porque yo fui rebelde a su Palabra. Oíd a pueblos todos, y ved mi dolor. Mis doncellas y mis jóvenes fueron al cautiverio.

19 - Di voces a mis amantes, pero ellos me engañaron. Mis sacerdotes y mis ancianos en la ciudad perecieron, buscando comida para sí con que mantener su vida.

20 - Mira, oh Eterno que estoy atribulada, hierven mis entrañas. Mi corazón está trastornado, porque me rebelé gravemente. De fuera la espada hizo estragos, por dentro dominó la muerte.

21 - Oyeron que yo gemía, y no hubo consolador para mí. Todos mis enemigos oyeron mi mal, se holgaron de que tú lo hiciste. Harás venir el día que has anunciado, y serán como yo.

22 - Entre ante ti toda su maldad, Y hazles como hiciste conmigo por todas mis rebeliones. Porque muchos son mis suspiros, y mi corazón está dolorido.