1 Samuel 25:29 - Nueva Reina Valera 1990 (Adventista)

Libro de 1 Samuel
Capitulos:

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1 - Samuel murió, y se juntó todo Israel y lo lloraron, y lo sepultaron en su casa en Ramá. Después David se fue al desierto de Parán.

2 - En Maón había un hombre que tenía su hacienda en el Carmel. Era muy rico, pues tenía tres mil ovejas y mil cabras. Y aconteció que estaba esquilando sus ovejas en el Carmel.

3 - Ese hombre se llamaba Nabal y su esposa Abigail. Ella era de buen entendimiento y hermosa. Pero el hombre era duro y de malos hechos, aunque era del linaje de Caleb.

4 - Supo David en el desierto, que Nabal estaba esquilando sus ovejas.

5 - Entonces le envió diez jóvenes y les dijo: "Subid al Carmel e id a ver a Nabal. Saludadlo en mi nombre,

6 - "y decidle: '¡La paz sea contigo, con tu familia y con todo cuanto tienes!

7 - "'Hace poco supe que tienes esquiladores. Ahora, a tus pastores que han estado con nosotros, nunca les hicimos fuerza, ni les faltó algo en todo el tiempo que han estado en el Carmel.

8 - "'Pregunta a tus criados y ellos te lo dirán. Por tanto, hallen estos jóvenes gracia en tus ojos, ya que venimos en buen día. Te ruego que des lo que tengas a mano a tus siervos y a tu hijo David'".

9 - Cuando llegaron los jóvenes de David, dijeron esas palabras a Nabal en nombre de David, y callaron.

10 - Y Nabal respondió a los enviados de David: "¿Quién es David? ¿Y quién es el hijo de Isaí? Muchos siervos hoy huyen de sus señores.

11 - "¿He de tomar mi pan, mi agua y mi víctima que preparé para mis esquiladores, para darlos a hombres que no sé de dónde son?"

12 - Los criados de David volvieron y dijeron esas palabras a David.

13 - Entonces David dijo a sus hombres: "Cíñase cada uno su espada". Y cada uno se ciñó su espada. También David ciñó su espada. Subieron con David como cuatrocientos hombres, y dejaron doscientos con el bagaje.

14 - Uno de los criados avisó a Abigail esposa de Nabal. Le dijo: "David envió mensajeros del desierto que saludaran a nuestro amo, y él los afrentó.

15 - "Sin embargo, esos hombres han sido muy buenos con nosotros. Nunca nos han hecho fuerza, ni ninguna cosa nos faltó en todo el tiempo que hemos tratado con ellos, mientras hemos estado en el campo.

16 - "Nos han sido por muro de día y de noche, todo el tiempo que hemos estado con ellos apacentando las ovejas.

17 - "Ahora, pues, mira qué has de hacer, porque el mal está del todo resuelto contra nuestro amo y contra toda su casa. Y él es un hombre tan malo, que no hay quien pueda hablarle".

18 - Entonces Abigail tomó en seguida doscientos panes, dos cueros de vino, cinco ovejas guisadas, cinco medidas de grano tostado (unos 40 kgs), cien racimos de uvas pasas y doscientos panes de higos secos. Los cargó en asnos,

19 - y dijo a sus criados: "Id delante de mí, y yo os seguiré en seguida". Y nada declaró a Nabal su esposo.

20 - Sentándose sobre un asno descendió por una parte secreta del monte, y se encontró con David y los suyos que venían frente a ella. Y ella les fue al encuentro.

21 - David había dicho: "En vano guardé todo lo que este hombre tiene en el desierto, sin que nada le haya faltado. Y él me ha vuelto mal por bien.

22 - "Que el Eterno me trate con todo rigor, si de aquí a mañana no acabo con todos sus varones".

23 - Cuando Abigail vio a David, se apeó prestamente del asno, se postró ante David y se inclinó a tierra.

24 - Se echó a sus pies y le dijo: "Señor mío, sobre mí sea el pecado. Te ruego que tu sierva hable a tus oídos, y que escuches las palabras de tu sierva.

25 - "No hagas caso de mi señor, de ese hombre brusco, Nabal, porque conforme a su nombre, así es él. Se llama Nabal (insensato), y la insensatez está con él. Yo, tu sierva, no vi a los jóvenes que enviaste.

26 - "Ahora, señor mío, vive el Eterno y vive tú, que el Señor te ha impedido venir a derramar sangre y vengarte por tu propia mano. Sean como Nabal tus enemigos, y todos los que procuran tu mal.

27 - "Y ahora este presente que tu sierva ha traído a mi señor, sea dado a los que siguen a mi señor.

28 - "Te ruego que perdones a tu sierva esta ofensa. Porque el Eterno hará una casa estable a mi señor, por cuanto mi señor pelea las batallas del Señor, y ningún mal se hallará en ti mientras vivas.

29 - "Aunque alguien se haya levantado a perseguirte y atenta contra tu vida; con todo, la vida de mi señor está ligada con los que viven con el Eterno tu Dios. El arrojará a tus enemigos como del medio de la palma de una honda.

30 - "Y cuando el Eterno cumpla con mi señor todo el bien que habló de ti, y te establezca por príncipe sobre Israel,

31 - "entonces señor mío, no te será de tropiezo y remordimiento, el que hayas derramado sangre sin causa, o que mi señor se haya vengado por sí mismo. Guárdese, pues, mi señor. Y cuando el Eterno haga bien a mi señor, acuérdate de tu sierva".

32 - Respondió David a Abigail: "Bendito sea el Eterno, Dios de Israel, que te envió para que hoy me encontraras.

33 - "Y bendito tu razonamiento, y bendita tú, que me has impedido de ir a verter sangre y vengarme por mi propia mano.

34 - "Porque vive el Señor, Dios de Israel, que me ha defendido de hacerte mal, que si no te hubieras dado prisa a venir a mi encuentro, de aquí a mañana, ningún varón le hubiera quedado a Nabal".

35 - Y David recibió de su mano lo que le había traído, y le dijo: "Sube en paz a tu casa, y mira que he oído tu voz, y te he tenido respeto".

36 - Y Abigail volvió a Nabal, que tenía banquete en su casa como banquete de rey. Y el corazón de Nabal estaba alegre y muy borracho. Por eso ella no le declaró ni poco ni mucho, hasta el día siguiente.

37 - Por la mañana, cuando había pasado el efecto del vino sobre Nabal, su esposa le contó estas cosas; y el corazón de Nabal se desmayó, y se quedó como una piedra.

38 - Diez días después, el Eterno hirió a Nabal y murió.

39 - Cuando David oyó que Nabal había muerto, dijo: "Bendito sea el Eterno que juzgó mi afrenta recibida de Nabal, y ha preservado a su siervo de cometer el mal. El Señor ha vuelto la maldad de Nabal sobre su propia cabeza". Un tiempo después, David envió a proponer a Abigail que fuera su esposa.

40 - Los siervos de David fueron a Abigail al Carmel, y hablaron con ella. Le dijeron: "David nos ha enviado a ti, para que seas su esposa".

41 - Y ella se levantó, inclinó su rostro y dijo: "Aquí está tu sierva, para que lave los pies de los siervos de mi señor".

42 - Después, Abigail se levantó con cinco doncellas que la servían. Se montó en un asno, siguió a los mensajeros de David, y fue su esposa.

43 - También tomó David a Ahinoam de Jezreel, y las dos fueron sus esposas.

44 - Porque Saúl había dado su hija Mical, esposa de David, a Palti hijo de Lais, que era de Galim.