Diccionario Biblico


Diccionario Biblico: León-leona

(heb. ªrî, aryêh, lâbî, lebî, lebiyyâ, layish y shajal [para leones
adultos]; ke fîr, shajats [para leones jóvenes]; gr. léÇn).

El león, mencionado con mucha frecuencia en la Biblia, se encontraba por toda
Palestina: cerca de la región costera (Jue. 14:5); en el territorio montañoso
que rodeaba Belén (1 S. 17:34), Betel (1 R. 13:24) y Samaria (1 R. 20:36; 2 R.
17:25); en el valle del Jordán (Jer. 49:19; 50:44; Zac. 11:3); y en los montes
Líbano y Hermón (Cnt. 4:8). El león de Palestina era más pequeño que el
africano, ahora tan conocido. Koehler cree que ªrî y aryêh designan al león
africano y que lâbî, lebî y lebiyyâ al asiático. Durante las excavaciones
en Palestina han surgido a la luz excelentes representaciones antiguas de
leones palestinos, siendo las mejores un relieve en basalto de la 2ª mitad del
2º milenio a.C. encontrado en Bet-seán, que muestra a 2 leones en pelea mortal
con perros salvajes (fig 406). El sello de Sema encontrado en Meguido, tiene
una buena representación de un león rugiente (fig. 277). Estos animales
aparentemente aumentaron en número cuando la población del Israel del norte
disminuyó después de la destrucción de Samaria (2 R. 17:25, 26), pero en
tiempos romanos sólo quedaban unos pocos en el país, y desde los días de los
cruzados se extinguieron. Muchos pasajes muestran que el león era bien
conocido y muy temido en la antigüedad; repetidas veces se mencionan sus
ataques a seres humanos (1 R. 13:24; 20:36; cƒ Pr. 22:13; 26:13; Am. 5:19; Jer.
5:6; Ez. 19:2, 6). Pero su presa ordinaria eran los animales domésticos o
silvestres (1 S. 17:34; Am. 3:4, 12; Mi. 5:8; Nah. 2:12). Se lo describe
escondido en la espesura (Job 38:39, 40; Jer. 4:7; 12:8) durante el día (Sal.
104:21, 22), atacando a su presa con un rugido (Jue. 14:5; Am. 3:4, 8; Is.
5:29; 1 P. 5:8) y llevándola a su cueva (Nab. 2:12). Los leones eran cazados
en fosos (Ez. 19:6-8). Una de las hazañas de Sansón fue matar a un león con
manos limpias 706 (Jue. 14:5-18), lo que era una proeza de valor (1 S.
17:34-37; 2 S. 23:20). El león es bien conocido como un símbolo de fortaleza y
valentía, ya sea humano (Gn. 49:9; 2 S. 1:23) o divino (Job 10:16; Os. 5:14;
11:10; 13:7; Jer. 25:38; Ap. 5:5).

Bib.: L, Koehler, ZDPV 62 (1939):122-125.

312. Relieve del rey Asurbanipal cazando leones.


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