Diccionario Biblico




Diccionario Biblico: Lázaro

(gr. Lá5aros, "ayuda de Dios"; de una abreviatura judía tardía o una forma
popular del heb. Elâ5âr, "Dios ha ayudado").

1. Nombre de uno de los personajes en la parábola de Cristo del rico y el mendigo
(Lc. 16:19-31), el único caso en que Jesús usó un nombre propio en sus
parábolas.  Se presenta a Lázaro como un pobre enfermo y lisiado que cada día
era traído hasta la puerta del hombre adinerado con la esperanza de encontrar
suficientes migajas de comida de la mesa del poderoso para sostener su
miserable existencia.  Mientras estaba allí, los perros medio salvajes lamían
sus llagas, pero el rico lo ignoraba completamente.

Con el tiempo Lázaro murió, y más tarde  también el rico.  La parábola presenta
entonces sus respectivas condiciones como radicalmente invertidas.  El rico ve
a Lázaro reclinado feliz en el seno* de Abrahán, mientras él era atormentado en
el infierno.* Cuando apeló a Abrahán para que enviara a Lázaro para aliviar su
agonía, Abrahán le recordó que él no había ayudado al mendigo cuando tuvo la
oportunidad.  El rico entonces pidió que Lázaro fuera enviado para advertir a
sus hermanos que todavía vivían, de que obraran bien para escapar del tormento
que él sufría.  Abrahán le replicó que tenían los escritos de Moisés y de los
profetas para guiar sus vidas, pero que no les harían caso, como tampoco si
alguno se levantara de los muertos para decirles que obedecieran las
instrucciones de aquéllos. (La tradición cuenta que el rico se llamaba Epulón,
basado en el endeble argumento de que en esta parábola la Vulgata traduce la
palabra griega para "banquetear" con una latina de la que deriva el nombre
Epulón.)

2. Habitante de la aldea de Betania.* Era hermano de María* y de Marta,* Y amado
amigo de Jesús (Jn. 11:1-3).  Aparece en la Biblia en relación con uno de los
mayores milagros del Señor.

De acuerdo con el relato, Lázaro cayó enfermo, lo que le fue informado a Jesús,
que tal vez estaba trabajando en Perea, a unos 32 km de Betania.  En lugar de
apresurarse a socorrer al enfermo, como sin duda esperaban las hermanas, se
demoró un par de días, durante el cual Lázaro murió (Jn. 11:6, 7).  Jesús lo
permitió "para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por
ella" (v 4).  Porque por lo que siguió pudo demostrar en forma innegable a sus
amigos y enemigos que era el Señor de la vida (vs 25, 26).  Cristo y sus
discípulos finalmente llegaron a Betania, pero no antes que Lázaro ya estuviera
enterrado 4 días (v 17).  Acompañado por María y Marta y muchos curiosos, fue a
la tumba.  A su orden, después de una advertencia de Marta, la piedra que
cubría la entrada fue quitada (vs 39-41).  Luego Jesús, después de agradecer al
Padre por escucharlo, llamó en voz alta a su amigo muerto para que saliera (vs
41- 43).  Ante el llamado, Lázaro despertó y salió de la tumba envuelto en el
sudario (v 44).  Este gran milagro condujo a muchos a creer en Jesús 703 como
Mesías, pero confirmó a sus enemigos en la convicción de que debían quitarlo de
en medio (vs 45-53).  Lázaro también fue sentenciado a muerte por los enemigos
de Jesús, porque era una demostración viviente del poder de Cristo (12:10, 11).
 Lázaro más tarde estuvo presente en una cena dada en honor de Jesús, en la
cual su hermana María ungió los pies del Maestro con un ungüento precioso y
caro (Jn. 12:1-3).  La resurrección de Lázaro fue un factor que contribuyó en
la entusiasta aclamación otorgada a Jesús por el pueblo de Jerusalén en su
entrada triunfal (Jn. 12:12-17).

310. Entrada de la tradicional tumba de Lázaro, en Betania.

Concordancia Biblica: Lazaro

el mendigo
  • Lucas 16:20-25.

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