Diccionario Biblico


Diccionario Biblico: Ester

(heb. Estêr; quizá derivado de una palabra persa que significa "estrella" [de
la fortuna]).

Reina judía del rey Asuero, o Jerjes, y heroína del libro del mismo nombre
(véase Asuero 2). El nombre original hebreo de Ester era Hadassâh, "mirto".
Probablemente adoptó el nombre Ester al entrar en la corte persa. Era hija de
Abihail, aparentemente un benjamita, e hija adoptiva de su primo Mardoqueo,*
miembro de la corte de Asuero (Est. 2:5, 7, 15). Tanto Ester como Mardoqueo
eran descendientes de los exiliados hebreos que habían sido transportados a
Babilonia por Nabucodonosor más de 100 años antes, pero estaban entre los que
habían elegido permanecer en la tierra de su exilio cuando Ciro les dio permiso
para regresar a Judea. Ambos eran residentes en Susa,* la antigua capital de
Elam (pero en su tiempo una de las varias capitales de Persia), ubicada a unos
320 km al este de Babilonia (Mapa XII, D-8).

Ester era una joven notablemente hermosa, cuyo tacto y simpatía le ganaron el
favor real y el título de reina después que la anterior, Vasti, cayera en
desgracia. Asuero le dio ese rango en su 7º año (c enero del 478 a.C.). Esto
habría ocurrido poco después de la desastrosa guerra contra Grecia, marcada por
las batallas de Salamina y de Platea. Cuatro años más tarde, en abril del 474
a.C., el favorito real, Amán, echa suertes y consigue que el rey firme un
decreto real autorizando la muerte de todos los judíos dentro del Imperio Persa
y la confiscación de sus propiedades (Est. 3:7-15). Por medio de este decreto
procura vengarse de Mardoqueo, que, cuando el favorito entraba y salía por la
puerta del palacio, permanentemente rehusaba inclinarse ante él (vs 2-6).
Naturalmente, entre los judíos el decreto produce gran consternación, y
Mardoqueo informa del problema a Ester (4:1-7) con la advertencia de que Dios
ha dirigido las cosas para que ella pueda ser reina en esa hora de crisis y
salvar a su pueblo (vs 8-17). En un supremo acto de valor sólo igualado por su
infinito tacto, Ester interviene en favor de su nación, aparentemente revelando
por primera vez que ella misma es judía (cps 6 y 7). Después de la ejecución
de Amán, el rey eleva a Mardoqueo al anterior cargo del enemigo, y en el mes de
junio firma un decreto preparado por Mardoqueo que neutraliza el anterior (cp
8). Como gozoso recuerdo de su milagrosa providencia, los judíos decretan un
período de fiesta conocido como Purim,* "suertes", por la suerte que echó Amán
(3:7; 9:17-32). Desde entonces, los judíos la celebran en honor de Ester por
su espíritu de valor y devoción, a quien Dios usó para la liberación de su
pueblo (figs 212,337).

212. Tumba en Hamadán (la antigua Ecbatana) donde, según la tradición, está
enterrada la reina Ester.


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