(gr. Zakjáios; del heb. Zakkay, "sin tacha [puro, justo]"). Publicano (recaudador de impuestos) judío de Jericó que, cuando Jesús pasó por su ciudad, se esforzó especialmente por verlo. Jesús reconoció en él a alguien honesto, se alojó en su casa y lo convirtió (Lc. 19:1-10).