- De
Jesús al Padre, Mt. 11:25, Jn. 17:1|.
- De
los ángeles a Dios, Lc. 2:13-20, Ap. 4.
- De
los hombres al Señor: Será lo que hagamos en el Cielo, por cada segundo por
millones de siglos, junto con los ángeles y todos los santos, como dice Ap.
4:8-11, 5:8-14, 7:9-13, 19:1-8.
- Vayamos ensayando aquí, en la tierra, diciendo en todo
momento Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo... Bendito...
Aleluya, que quiere decir Alabado sea el Señor. Es el secreto del gozo aquí
en la tierra, y la forma de hacer oración continua. Ver Acción de Gracias.
- Hay
varios salmos de Aleluya: 111 al 118, 134 al 139, 145 al 150. Recémoslos a
menudo. Son oraciones hechas por Dios para los hombres.
Alabanza a la Virgen María: En Lc.1:48 se hace
una profecía sobre la Virgen María, diciendo que todas las generaciones la
alabarán y qué bien se ha cumplido en estos últimos dos mil años. Todas las
generaciones la han alabado, con todas las obras de arte. La Virgen María es la
mujer, en la historia de la humanidad, a la que se le han dedicado más poesías,
y cantares, y pinturas, y esculturas, y capillas, iglesias, basílicas y
catedrales, en todas partes del mundo. Y en cada segundo de cada día, por estos
dos mil años alguien ha estado diciendo Salve María, llena de gracia, el Señor
es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres (Lc.1:28,42).