Diccionario Biblico Gratis creado para ser la primer Enciclopedia Biblica participativa en español.
Diccionario Biblico


Infierno


Twitter WikiCristiano

Diccionario biblico: Infierno

El Infierno es, de acuerdo con el cristianismo y el Islam, más que un lugar de tormento para los condenados (como llegó a desfigurarse en siglos pasados), el estado definitivo después de la muerte al que llegan aquellas personas que a lo largo de la vida decidieron por sí mismas excluirse de la comunión con Dios, con sus semejantes y con la naturaleza. La palabra Infierno proviene del latín infernum (DRAE, Vigésima Segunda Edición), infierno, inferior.

Por su parte, la mayor parte de las religiones antiguas creía en la vida de ultratumba, pero no necesariamente en el infierno.

Las imágenes que asocian al Infierno como lugar de tormento aparecen claramente descritas en el Nuevo Testamento, sobre todo como lugar de fuego inextinguible, de llanto, rechinar de dientes, de tinieblas exteriores, de cárcel, de gusano que no muere, de muerte, segunda muerte y condenación eterna. Es necesario destacar que los escritores neotestamentarios tomaron todas estas analogías de las experiencias de la vida humana, pero posiblemente lo que intentan mostrar es lo irreversible de la condena y la desesperanza del condenado.

Para el cristianismo, quienes practican el mal sin arrepentirse sufrirán eternamente en el Infierno tras su muerte o pagarán por sus pecados en el Infierno antes del Juicio Final en el que deberá comparecer toda la humanidad presente y pasada. Sin embargo, hay muchos que creen que los fuegos del Infierno destruyen los perdidos y que ellos cesarán de existir. Los Adventistas del Séptimo Día creen así y esta creencia crece entre miembros de otras iglesias.

En religiones monoteístas, el Infierno es simplemente gobernado por demonios. En las religiones politeístas, las políticas del Infierno pueden resultar tan complicadas como las políticas humanas.

En el catarismo se tenía la idea que el Infierno era el mundo material, es decir, el mundo donde vivimos creado por Satán y que Dios creó los Cielos y las almas, por ende, el mundo espiritual. De acuerdo con los cátaros, el mundo había sido creado por una deidad diabólica conocida por los gnósticos como el Demiurgo. Los cátaros identificaron al Demiurgo con el ser al que los cristianos denominaban Satán

El judaísmo, al menos inicialmente, creía en sheol, una existencia sombría a la cual todos eran enviados indiscriminadamente tras la muerte. El sheol pudo haber sido poco más que una metáfora poética de la muerte y no referirse a la vida después de la muerte. De cualquier manera, la vida después de la muerte era mucho menos importante en el judaísmo que en las iglesias cristianas.

Investigadores y ensayistas coinciden en señalar, especialmente desde el siglo XVIII, que la idea del mundo subterráneo como lugar de castigo no existía tan claramente marcada en las religiones antiguas o directamente era ignorada. En su Diccionario filosófico, Voltaire anota que egipcios y griegos enterraban a sus muertos y creían simplemente que sus almas quedaban con ellos en un lugar sombrío. , señala Voltaire. Y agrega: .

Averno era el nombre antiguo que se le daba, tanto por griegos como romanos, a un cráter cerca de Cumas, Campania. Se creía que era la entrada al inframundo, a los infiernos. Según el escritor griego Diodoro de Sicilia, el Averno sería un lago oscuro e inmenso.

La descripción que hace Voltaire no es exacta en lo que se refiere a las religiones orientales. El hinduismo y el budismo creen en el infierno, aunque sólo como escenario transitorio en el ciclo de reencarnaciones. El hinduismo cree en 21 infiernos en los que pueden reencarnar los que han cometido faltas mortales. El Bhagavad Gita, incluido en el poema épico sánscrito Mahabharata, dice: . Y en él caen hasta ser aniquilados. El budismo reelaboró la doctrina hinduista y su ortodoxia prevé esferas infernales en las que pueden reencarnar los mortales agobiados por profundos karmas (deudas vitales, camino incorrecto): la esfera de los espíritus torturados por el hambre y la de los demonios en lucha.

Los griegos creyeron que las almas de los muertos permanecían en el Hades, al que se llegaba después de atravesar el río Estigia. Allí no sufrían otro tormento que el de su exilio y separación de sus seres queridos. Algunos podían mostrarse arrepentidos de sus faltas, como lo imagina Homero, que en La Odisea hace descender a su héroe al Hades. Odiseo habla allí con sus camaradas muertos en la guerra de Troya y con su propia madre.

El Hades de los griegos está regido por el dios del mismo nombre, hijo del titán Crono. Aunque puede ser cruel, Hades no es maligno. Los romanos le adoptaron como Plutón, y además de otorgarle el reino de los muertos, le dieron la custodia de los metales preciosos bajo la tierra. Los griegos poblaron el Hades de otros seres mitológicos, como las Furias y las Moiras. Las primeras habitaban bajo la tierra pero solían atormentar a los malos en vida. Eran mujeres con cabellera de serpientes, llamadas también Erinias. En cuanto a las Moiras (llamadas en Roma Parcas), su tarea era hilar el hilo de la vida de cada mortal y cortarlo en el momento justo. Hades estaba acompañado también por Cerbero, perro de tres cabezas, y por Caronte, el barquero que conducía las almas hacia el mundo subterráneo.

En la antigua mitología nórdica, existía un mundo tenebroso para las almas de aquellos a los que no se les concedía entrar al Valhala. Sólo los mejores guerreros eran llevados a esa casa techada con escudos de oro. Los que no iban allí, eran entregados a Hel, diosa del mundo subterráneo. Voluspá, una de las eddas (poemas mitológicos de los antiguos escandinavos) menciona que en el reino de Hel el lobo destroza los cadáveres de los asesinos, los perjuros y los que sedujeron mujeres de otros. Es la única alusión a tormentos en esa compleja mitología.

El Islam prevé el Juicio Final para todos los creyentes, como el cristianismo, y las referencias al fuego del Infierno abundan en el Corán. Durante la vida, los ángeles escribanos anotan las acciones de los hombres, y éstos serán juzgados de acuerdo con esos libros. El puente Sirat, delgado como un cabello, debe ser atravesado por los que se dirijan al Paraíso, y aquel que caiga irá a parar a las llamas del infierno. En cuanto a la estructura del Infierno islámico, el libro más descriptivo es Las mil y una noches. En la Noche 493, este libro habla de un edificio de siete pisos, separados uno de otro por . El primero es el único que se describe. Está destinado a los que murieron sin arrepentirse de sus pecados y en él hay montañas de fuego, con ciudades de fuego, las que a su vez contienen castillos de fuego, los cuales tienen casas de fuego, y éstas tienen lechos de fuego en los que se practican las torturas, todo en número de setenta mil. Del resto de los pisos del infierno, nadie, salvo Alá, conoce sus tormentos.

El Infierno de los cristianos es descrito con detalles fantasiosos también en una obra literaria, que reúne tanto las muy escasas indicaciones bíblicas como las elaboradas por la teología medieval así como las de la imaginación popular. En La divina comedia, de Dante Alighieri, el Infierno tiene nueve círculos, y en cada uno de ellos los condenados son sometidos a distintas penas, según la gravedad de los pecados. El Infierno de Dante conduce al centro de la Tierra, y allí está el demonio, cuyo cuerpo descomunal atraviesa el planeta de un hemisferio al otro. En el poema, Dante, y su guía, Virgilio, salen del Infierno trepando por la pelambre del demonio.

Per me si va nella città dolente,
per me si va nell eterno dolore,
per me si va tra la perduta gente.

Giustizia mosse il mio Alto Fattore;
feccemi la divina postestate,
la somma sapienza, e il primo amore.

Dinanzi a me non fuor cose create
se non eterne, e io etterno duro.
Lasciate ogni speranza voi ch intrate.


El dogma del Infierno ha sido una enseñanza fundamental de la cristiandad durante muchos siglos, por lo que no extraña en lo más mínimo el comentario publicado en The Encyclopedia Americana (1956, vol. 14, pág. 81):

Ha causado mucha confusión y desconcierto el que los primeros traductores de la Biblia tradujesen sistemáticamente el Seol hebreo y el Hades y el Gehena griegos por la palabra infierno. La simple transliteración de esas palabras en ediciones revisadas de la Biblia no ha bastado para paliar de modo importante esta confusión y malentendido
The Encyclopedia Americana (1956, vol. 14, pág. 81)

Así la palabra Infierno que emplean la traducción católica Torres Amat, la Versión Valera de 1909 y otras para traducir el término hebreo sche’óhl y el griego hái·dēs. Torres Amat no es consecuente en la traducción de sche’óhl, pues lo traduce (a veces con añadidos en bastardillas) infierno(s) 42 veces; sepulcro 17 veces; muerte 2 veces, y sepultura, mortuorias, profundo, a punto de morir y abismo 1 vez cada una. En la Versión Valera de 1909, sche’óhl se traduce Infierno 11 veces, sepulcro 30 veces, sepultura 13 veces, abismo 3 veces, profundo 4 veces, huesa 2 veces, fosa 2 veces y hoyo 1 vez. Esta misma versión siempre traduce hái·dēs por infierno(s), traducción que siguen las versiones Torres Amat, Scío de San Miguel y Nácar-Colunga, salvo en Hechos 2:27, 31.

No obstante, otras versiones actuales son más uniformes en la traducción. Por ejemplo, la Versión Valera (revisión de 1960) translitera la palabra original como seol 65 veces y emplea profundo 1 vez, mientras que utiliza Hades siempre que aparece en las Escrituras Griegas. Otro tanto ocurre con la palabra griega Gué·en·na que, aunque algunos la vierten por Infierno (8 veces en la Versión Valera de 1909), se suele transliterar en la mayoría de las traducciones españolas.

Su acepción moderna es lo que hace que el término Infierno sea una traducción tan poco idónea de las palabras bíblicas originales. La Nueva Enciclopedia Larousse (1981, vol. 5, pág. 5201) dice bajo Infierno:

Originariamente, la voz designaba lo que queda situado más abajo o inferior al espectador. Así pues, la palabra Infierno originalmente no comunicó ninguna idea de calor o tormento, sino simplemente la de un lugar más abajo o inferior, de modo que su significado era muy similar al del sche’óhl hebreo. Es interesante que incluso en la actualidad esta palabra significa, según la misma enciclopedia, lugar subterráneo en que sienta la rueda y artificio con que se mueve la máquina de la tahona
La Nueva Enciclopedia Larousse (1981, vol. 5, pág. 5201)

La teología cristiana ha discutido la noción de Infierno a lo largo de su historia. En un tiempo no hubo duda de que se trataba del lugar en el que se castiga eternamente a los pecadores. En el que los tormentos no podían ser conmutados, aunque, como señala la Enciclopedia Católica, de principios del siglo XX y una de las obras más vastas del catolicismo (enciclopediacatolica.com), . Sin embargo, . La postura de la Enciclopedia Católica ilustra muy bien aquella concepción hoy en desuso, pues decía que la idea de fuego del Infierno debería ser tomada en sentido literal, ya que .

Pero esta forma tan espacio-temporal de entender el Infierno no es la que puede hoy sostenerse. El 28 de julio de 1999 en la catequesis que impartió ante 8.000 fieles en el Vaticano, el Papa Juan Pablo II dijo:



Para los fieles poco instruidos y los teólogos ultraconservadores, estas palabras del Papa provocaron polémica. Está claro que no se niega la existencia del infierno, pero se le da un sentido espiritual, antes que concreto y material. Algunos fieles y versados en la materia, como teólogo católico Hans Küng ha rechazado la existencia del Infierno por considerarla incompatible con el amor del dios omnipotente.

Como nota: Infierno también puede referirse a cualquier situación realmente tediosa que hace sufrir a quien la pasa. Pongamos un ejemplo: Un estudiante de Ingeniería Técnica Aeronáutica sufrió un Infierno para aprobar su carrera. En el ejemplo puesto, la palabra Infierno se refiere a la Escuela Técnica de Ingeniería Aeronáutica.



Solicitar revisión manual:
Si considera que este artículo se encuentra incompleto, erroneo o con faltas, puede solicitar una revisión manual del mismo enviando un mensaje a wikicristiano@guaranamedia.com indicando artículo y cuáles son sus observaciones. Así mismo sientase libre de dejar un comentario más abajo a fin de recibir la ayuda de otros usuarios.





Permalink: http://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico-cristiano-online-y-gratis-en-español/112/infierno/




Noticias Cristianas
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para q...

"Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. No ju...

También puede interesarte:


Arriba - Editar este artículo - Publicar un nuevo artículo
Aleatorios
Jota
Sahazima
Implacable
Nicanor
Pablo-Olivares
Elpelet
Jabnia
Teba
Estaca
Misperet
Estoico
Tumor
Gallo
Prefecto
Menos Populares
Carismas
Adoracion
Incesto

Zorobabel
Gunitas
Hasufa
Jaminitas
Jasubitas
Taapanes
Ramatitas
Repisa
Sifmot
Tahas
Últimos modificados
Ignominia
Gavillas
Zorobabel
Qumran
Torrente Mocmur
Fusta
Kayros
Tesoreria
Solaz
Carismaticos
Escarnecedor
Topacio
Misericordia
Derramar
Noticias Cristianas
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para q...

"Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. No ju...